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Costumbres y Tradiciones

Ricardo Solano |
Costumbres y Tradiciones

Cuando dialogo con la almohada, le consulto cosas que tienen que ver con los seres humanos, por ejemplo, que si hoy día ¿somos más felices que antes?

Para ir ingresando en el tema, les cuento que mi papá, antes de ser comerciante, fue peón agrícola. Empezó a laborar muy joven, pero llenaba los requisitos para ganar igual a los demás peones, así que le subieron el salario, ganaba a 50 céntimos la hora.

No hay que ser un genio para darse cuenta que en aquella época todo era más difícil, pero la tecnología trajo la solución.

Desde un teléfono celular, se pagan servicios, se compra dentro o fuera del país, se pide comida preparada o sin preparar, un taxi, sirve de reloj, se llama al 911, se paga cualquier compra, se puede ver todo tipo de deporte, se reciben noticias, hace las veces de periódico, un pago en el banco, recibo mensajes, llamo a cualquier persona y muchas cosas más, todo con un teléfono.

Pero bien, aquí el tema es, ¿qué le da felicidad a las personas, hombres y mujeres?

El asunto es un poco confuso porque mi papá decía: “Si gustos no hubieran, en las tiendas no vendieran”.

Así las cosas, para algunos la felicidad es ir a la playa, otros prefieren la montaña. Está el que quiere un carro, una finca, un yate, una buena suma en el banco, una novia o esposa, hijos, trabajo, una profesión, ser popular con las mujeres, o la dama sintiéndose importante por ser muy solicitada.

Como se puede ver, hay gustos de todo tipo, incluso hay quien gasta mucho dinero comprando ropa, otros se gastan todo el salario en joyas o drogas y para muchos y muchas, no hay nada más lindo que estar con un grupo de amigos y una cerveza en la mano.

Pero donde la cosa se pone seria, es cuando nos miramos a lo interno, luego viene la reflexión, nos detenemos, nos evaluamos, para caer en la cuenta de que en esta vida todo es efímero, pasajero, que busco la felicidad donde no está, que hasta expongo mi salud buscando placer y que al final, cuando me visite la parca, cuando tengo que partir, nada me llevo, nada se va conmigo.

Para los que nos consideramos cristianos, la felicidad está en otra parte, está en poder alcanzar esa meta que se encuentra después de haber vivido, de haber existido.

Hay quien nos pinta la vida como nacer, crecer, reproducirse y morir. Si bien, nuestra existencia en gran parte es eso, hay un grupo grande de personas, que ni siquiera se reproducen, o sea le quedan debiendo a la vida.

Hablando de grupos numerosos, están aquellos que tienen mucho dinero, también carros, propiedades, fincas y más, pero no se pueden comer un pedazo de pollo, o un chicharrón, simplemente su organismo dejó de funcionar correctamente.

Última actualización: 26/09/2023