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Costumbres y Tradiciones

Ricardo Solano |
Costumbres y Tradiciones

El idioma español es muy rico y con muchas variantes, es mucho más amplio que el inglés, que en sí es más sintetizado.

Claro que de aquel español con el que se escribió El Quijote de la Mancha, a lo que utilizamos hoy día, hay mucha distancia, no solo en su léxico, también en la forma en que se usa el idioma.

Hasta donde tengo conocimiento, en nuestro país no se ha usado aquello del no miréis, o vosotros estáis, que son formas de utilizar el idioma, en el cuál, los españoles nos llevan ventaja, como lo es en la utilización de la z.

Pero mi intención en este artículo, es ir un poco más allá de sinónimos, antónimos y diptongos. Mi deseo es, rescatar palabras que por diversas razones, ya no se usan.

Hace unos 40 años, había y se vivía con más honradez, se le podía dar el carro a una persona para que lo probara. Yo estaba vendiendo mi jeep Toyota, el primer carro que tuve y que me quería comprar aquel señor que me visitó con su hijo, el que abordó el vehículo y se lo llevó para conocer en qué estado se encontraba.

Al quedarme solo con el señor, éste me preguntó, “¿cuál es su gracia?” a lo que yo le respondí, mi nombre es Ricardo Solano.

En la frase que el señor me dijo, no hay nada que distorsione el idioma, solo que ya no se usa.

De igual manera, hay frases y palabras que usaron nuestros queridos campesinos, como por ejemplo, estar amancebado que es vivir juntado o en unión libre. Se decía también, esa señora está concertada, que trabaja o está empleada en tal o cual cosa.

Es importante hacer la diferencia entre palabras que están o forman parte del idioma español y lo que se conoce como costumbrismos. Estos son nombres con los que el grueso de la población conoce cierto artículo, pero no es su verdadero nombre. De seguido algunos ejemplos. Chonete. Se le dice al sombrero de lona. Mamulón. Muchacho o señor de cuerpo muy grande. Mocoso. Término despreciativo al referirse a un niño. Burro. Se le dice a la persona que tiene dificultad con el estudio. Cuatro ojos. A la persona con problemas de la vista. Charlatán. Al que todo lo toma en broma. Altanero. El que se aprovecha de los demás. Pelón. Al ya perdió el cabello. Abuelo. A todo adulto mayor, anciano.

Finalmente, hay una variante más del idioma español, conocida como el idioma del pachuco. Ellas y ellos le dicen rienda a la cadena que cuelgan del cuello, caballos a los pantalones, guacho al reloj, un peinado para atrás es un trago de guaro cacique, cachos a los zapatos, jama a la comida, moncha también al alimento, brete al trabajo, la calva le dicen a la muerte, chochosca al dinero, chante al lugar donde se duerme, cruz a la camisa, una fría es una cerveza, un puntal es comer un poquito, viene la lata, viene el auto bus, se le dice el pasto a lo que se come.

Para concluir y siempre dentro de este rico y variado idioma, algunos ejemplos de las variantes entre un país y otro. En Argentina se dice, pará un cachito, en Costa Rica, espéreme un tirito. En Nicaragua le dicen al niño chigüín, en Guatemala cipote, en México, chavo. Berraco le dicen en Colombia al que está enojado, o sea, hablamos un mismo idioma pero con palabras diferentes.

Es nuestro idioma, el que nos llegó de la Madre Patria, lo que vino en tres calaveras, La Pinta, La Niña y la Santa María, el idioma que se habla desde México hasta Argentina. Es nuestro idioma y al final cada uno y cada una lo usa como quiere.

Recordar es volver a vivir.

Hasta la próxima

Última actualización: 23/03/2024