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Costumbres y Tradiciones

Ricardo Solano |
Costumbres y Tradiciones

Y otra vez estamos en Navidad y es muy posible que alguien por ahí diga: ¡Qué rápido se pasó este año!

Creo no equivocarme al señalar a diciembre como el mes en que se practican más costumbres y tradiciones de todo el año.

Tenemos las de carácter religioso como son los nacimientos o portales, aunque sé de familias, que lo hacen antes de diciembre. También los culinarios, los infaltables tamales. Los de corte social como son las fiestas e intercambios en las empresas. Los de tipo afectivo, sean estos de padres a hijos, o entre novios, los tradicionales regalos de Navidad.

Otras costumbres y tradiciones son las familiares, como es el caso de nuestros hermanos nicaragüenses, que viajan a su país de origen a pasar la Navidad con su gente. Se puede señalar también la decoración de casas, comercio y empresas, único en todo el año, especialmente lo que es iluminación.

Así que estamos en diciembre, el mes que muchos y muchas han señalado, como el mes más bonito del año; ¿Será por el aguinaldo?

Otra costumbre de este mes es la de recolectar café, o sea, no hay derecho a decir, no tengo trabajo.

Una más en Costa Rica, es que la Junta de Protección Social realiza el sorteo denominado “gordo navideño”.

Algo que ha incursionado de a poco en este país y que viene allende nuestras fronteras, es el gordo pero con barba, llamado Santa Claus o Papá Noel.

Este personaje tiene su origen en Europa y su historia es bastante original.

Dice la misma que todo empieza con su deseo de ser generoso con los que no tenían nada. También se dice que contaba con algún poder económico y decidió dar algunos regalos. Luego se le agrega que los duendecillos le hacen los regalos en el Polo Norte y que en Navidad los reparte en un trineo tirado por renos. Por último, su entrada por la chimenea y el vaso de leche y las galletas que los niños le dejan como agradecimiento y que él ingiere de buena gana.

Debo agregar aquí, un evento de carácter deportivo que por culpa de la pandemia ha estado de parada. Es la vuelta en bicicleta a Costa Rica, tradicionalmente se ha organizado en el mes de diciembre.

Pero volviendo a lo que son nuestras costumbres y tradiciones, muchos suspiramos por los tiempos idos. En mi caso particular, lo que era la preparación de los tamales, desde cocinar y moler el maíz, hasta darlos amarrados en “piñas” en una gran olla, era una práctica que convocaba a toda la familia.

El tamal es un alimento tradicional de la Navidad, que le da a los que más saben de su preparación, un amplio espacio para las variantes, desde el “aliño” de la masa, hasta los ingredientes. Desde luego que hay cosas que debe tener todo tamal como es el arroz con achiote, pero después de ahí, hay quien le pone vainicas, huevo duro, zanahoria, pasas, chile, garbanzos, carne de cerdo o de pollo y otras variantes más.

Algo a lo que no me he podido acostumbrar es a ponerle salsa inglesa. No es que me disguste, el asunto es que ya el tamal viene bien condimentado y la inglesa lo carga todavía más.

Así que mi recomendación es a pasarla bien, cuidado con los excesos, nos pasan factura en enero, tanto si fueron en comidas como en bebidas. Y por favor familias, no se olviden de los viejos, al contrario, es una bonita ocasión para visitarlos y llevarles un presente.

Costa Rica como los demás países del mundo, necesita un respiro. Este mi querido y bendecido país ha venido sufriendo con la pandemia, los empresarios y políticos corruptos, el alto precio de los combustibles, la fiereza del narcotráfico y un largo etcétera más. Es por todo esto que sugiero aprovechar cada día de este mes para pasarla bien, disfrutar de costumbres y tradiciones que solo se viven en diciembre y desde luego, no está de por demás recomendar, que cuidemos el aguinaldo, direccionando una buena parte al pago de deudas, para empezar el próximo año más livianos.

Que disfrute mucho los tamales, pásela lo mejor que pueda y que el año que viene, sigamos recibiendo las bendiciones que el Creador nos da, con trabajo, alimento, el cariño de la familia (los que la tenemos) y desde luego, esperando que Dios en su infinita misericordia, nos de lo más importante: la salud.

Recordar es volver a vivir.

Hasta la próxima.

Última actualización: 13/12/2021