Embestido por la modernidad
El desafío de buscar un cargo de elección popular es enorme, pero muchas veces se asume con ligereza. El candidato pierde –como es recomendable en una cultura de rendición de cuentas- todo derecho a la vida privada, para quedarse en pelotas frente a una muchedumbre que lo examinará de la cabeza a los pies.
Además, está condenado a convertirse en esclavo de sus propias palabras que, en varias ocasiones, de seguro lo meterán en serios aprietos cuando caiga en graves contradicciones discursivas.
Por si fuera poco en la era de la tecnología, cuando el Gran Hermano monitorea todos los rincones con cámaras de vídeo vigilancia, redes sociales y la inmediatez del correo electrónico, aquellas pifias que otrora de seguro iban a parar al basureo de la memoria colectiva, ahora se convierten en cinceles que machacarán sobre la cabeza del parlanchín una y otra vez hasta el final de sus días.
Quien no esté preparado para asumir las ventajas y los peligros de la nueva jungla de internet tendrá que saber cómo lidiar con ese factor para evitar caer en posiciones que, según el contexto actual, serían “Políticamente incorrectas”.
Estas breves reflexiones porque creo que justo esa misma debilidad es la que afecta a la campaña de Jorge Arturo González El Cañero, hombre que se maneja bien entre las bestias, los corrales, las montaderas y toda la parafernalia atinente al mundo de las corridas de toros, pero que patina a diario en las arenas movedizas de la lucha por el Poder que; como sabemos, son más peligrosas que El Malacrianza (q.d.D.g) en sus mejores días.
Una entrevista de Cañero con un medio regional de Guanacaste, en diciembre pasado, permitió que este Gran Gurú Taurino, desbaratara de un solo cuajo la clasificación biológica de las especies cuando afirmó que los lagartos eran rumeantes; es decir, que esos reptiles y las vacas o los caballos son la misma vaina.
Además, el estimado candidato del Partido Republicano Social Cristiano fue genio y figura en un debate organizado en la Pampa el sábado anterior. En la fase de preguntas para otros rivales, don Jorge Arturo le consultó a Melina Ajoy, aspirante de la Unidad Social Cristiana: “Yo soy un poco atrasado con lo técnico de hoy, me gustaría que me explicara que es firma digital”.
Esa confesión, por demás divertida, deja a las claras que el Cañero llegó al citado encuentro con los aperos intelectuales mal puestos y; por eso, nunca le pudo mostrar a la ciudadanía cuál es su propuesta de acción programática que; por lo visto, es un libro en blanco.
En dos platos muy rapidito en la confrontación de las ideas se fue a dialogar con la arena, apenas unos pocos segundos después de que en la manga del toril se gritara:
¡Puerta Papá!
Última actualización: 25/01/2022









