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La droga zombi

 

 

Dr. Julio del Llano González Méderi, Servicios Médicos. Médico Corporativo, Panduit delllano@medicos.cr |
La droga zombi

Mucho se ha hablado últimamente de la “famosa” droga zombi. Tristemente famosa.Su componente principal es el fentanilo, un potente medicamento opioide sintético, aprobado para usos médicos por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), e indicado como anestésico y para el alivio del dolor (analgesia) crónico y severo. Es aproximadamente 100 veces más potente como analgésico que la morfina y 50 veces más que la heroína. Su uso más común es en el dolor agudo severo después de intervenciones quirúrgicas mayores, y en los pacientes aquejados de cáncer y dolor crónico.

Aunque la droga fue sintetizada por primera vez en 1959, y se comenzó a utilizar con fines médicos a partir de 1960, no fue hasta hace unos años que inició su producción, distribución y uso ilegal, sobre todo en Estados Unidos, seguido por Alemania, Reino Unido y España. En Estados Unidos, su abuso es la primera causa de muerte de jóvenes entre los 18 y 24 años, y en el lapso de 2019 a 2021, se detectó un 109% de aumento de muertes por sobredosis, en personas entre los 10 y los 19 años.

El medicamento de uso hospitalario, viene en presentación de ampollas inyectables y parches transdérmicos, sin embargo, en la comercialización ilegal, se distribuye en forma de pastillas, polvo –sólo o mezclado con otras drogas-, gotas para los ojos, y aerosol nasal.

En Costa Rica, a finales de noviembre de 2023, el Ministerio Público y la Policía de Control de Drogas (PCD), desarticuló el primer grupo de comercio ilícito del fentanilo.

Los consumidores, muchas veces sin saberlo, la usan mezclada con otras drogas aumentando así el efecto adictivo y las posibles consecuencias letales. “Cortar” la droga significa agregarle otras sustancias o diluirlas para darle mayor volumen o peso. En Estados Unidos, por ejemplo, se suele mezclar con xilacina, un fármaco de uso veterinario que aumenta el riesgo de sobredosis letal; aunque igualmente puede hacerse con heroína, benzodiacepinas, cocaína, metaanfetaminas y MDMA (éxtasis). Por otra parte, no hay manera de saber si otras drogas contienen el fentanilo ya que no tiene un sabor u olor característico. Bajas dosis de fentanilo como 2 milígramos (mg) –¡equivalente a 10 granos de sal!- pueden producir la muerte. Es barata, de rápido efecto y se requieren bajas dosis para drogarse.

Su “efecto zombi”, se debe a que la droga provoca aletargamiento, confusión, pérdida de la sensibilidad al dolor, mareos, manchas moradas en la piel, labios y uñas, y cambios en el comportamiento dejando a las personas completamente abatidas y sin control sobre su cuerpo, como si fuesen “zombies”. Adicionalmente, produce una potentísima depresión respiratoria, y como consecuencia, la muerte.

Un estudio reciente de la Universidad de Harvard, reveló que el fentanilo puede hacer que una persona deje de respirar estando aún consciente y sin haber sentido los efectos opioides “placenteros” de la droga, y a una concentración de 1700 veces más baja que otros medicamentos que causan sedación. “Esto explica por qué el fentanilo es tan mortal: hace que las personas dejen de respirar incluso antes de que se den cuenta”, ha comentado el Dr. Patrick L. Purdon, investigador principal. Este estudio evidencia que ninguna dosis del medicamento es segura fuera del entorno médico u hospitalario controlado.

El Ministerio de Salud en coordinación con el IAFA y el Ministerio de Seguridad Pública, trabajan en protocolos y programas conjuntos para el uso seguro del medicamento, y para la prevención y tratamiento de esta nueva y devastadora adicción.

En el futuro se prevé que la droga se convierta en uno de los principales problemas de salud en el mundo, y en Costa Rica, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), estima que “el fentanilo desplazará a la marihuana y a la cocaína como la droga ilegal de mayor consumo”, cita Irene Rodríguez en un artículo del periódico La Nación.

Recientemente, un científico costarricense, Jerson González, como parte de su tesis de doctorado en Ciencias Básicas en la Universidad de Costa Rica (UCR), diseñó un biosensor que permitirá detectar concentraciones tan pequeñas como 0,086 microgramos por mililitro de la droga en la orina, a la vez que posibilitará el tratamiento precoz de la adicción y sus complicaciones.

Por suerte, la sobredosis de fentanilo puede tratarse con un medicamento conocido como naloxona.

No obstante, mejor evitemos el uso de cualquier tipo de droga, de lo contrario, es dar el primer paso hacia el siempre empedrado de buenas intenciones, camino del infierno.

Última actualización: 22/05/2024