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La familia es un parámetro político

MSc. Luis Ricardo García Vargas /Educador, escritor e historiador |
La familia es un parámetro político

En lo personal siempre he creído que los comentarios de carácter político partidarios e ideológicos no son una iniciativa para convencer a nadie. Más bien es un aporte a la reflexión que se supone, se debe realizar partiendo de nuestra propia realidad como ciudadano.

Lo anterior por cuanto las reacciones de la comunidad nacional a muy corto plazo, siempre han sido de repudio a los que llegan a " Zapote" y a " Cuesta de Moras", hoy más conocido como "El Búnker".

Por lo general ningún ciudadano saca un espacio de su tiempo para ejercer un análisis de auto crítica, por sus propios actos como elector ( aunque éstos nunca eligen , solo escogen al ritmo establecido por los verdaderos dueños de los partido "políticos")

La familia hace muchas décadas renunció al derecho de reunirse, discutir y analizar estos temas que afectan su estándar de vida.

Gran cantidad de familias son totalmente disfuncionales, así que es poco o nada lo que pueden aportar, a la atención de los grandes problemas nacionales.

En estas circunstancias el niño, el adolescente, el ciudadano joven, el padre y la madre carecen en la mayoría de los casos, de una visión clara de lo que sucede entre telones en la lucha por el poder y control político del estado costarricense.

Por ejemplo, la población en general reacciona ante las circunstancias políticas actuales contra el PAC (con sobrada razón ) pero cometen el error (por problemas de formación política y ciudadana) de olvidar la historia política de lo que realmente ha sucedido después de 1948 y hasta nuestros días.

No tienen idea de cómo hacer un diagnóstico objetivo, sobre el papel que ha jugado cada partido "político" y cada supuesto "líder" aspirante al Poder Ejecutivo y a la Asamblea Legislativa, en la atención de la crisis que viven muchos sectores sociales del país.

Veamos como la gran mayoría de candidatos a diputados andan corriendo solicitando el voto arrollados en una bandera política, ahogados en la demagogia, con desfiguradas sonrisas y brazos de pulpo venenoso, pero nunca se le ha conocido dando una posición y luchando contra aquellas leyes que afectan a la familia y menos emplazando a su partido "político" cómplice de todo lo que se aprueba en beneficio de los que más tienen y perjuicio de la clase media y los grupos más vulnerables de nuestra sociedad.

Los fanáticos, los ignorantes, los buscadores de limosnas o puestos intercambiados por el voto o servicio al amo, hasta ahora, parecen no visualizar esta realidad y tampoco les importa, actúan igual que siempre, siguen siendo del montón.

La pérdida de identidad ciudadana de la familia, es un factor a favor de esa clase política y de los grupos financieros que cada día se hacen más y más multimillonarios a costilla de todo aquél que, a fin de cuentas, actúa como un imbécil al aceptar como verdad todo aquello que los medios de comunicación mediáticos les dicen, a pesar de manejar una estrategia oculta de conducir a la familia más vulnerable, al despeñadero socio-económico, a la inestabilidad fiscal, a la inestabilidad salarial y hacia la injusta sentencia de tener que asumir las brutales cargas tributarias, producto de los grandes huecos dejados por los corruptos y por todos aquellos evasores potenciales que hoy, manipulan a lo interno de los partidos políticos.

Toda persona que durante su vida se ha acostumbrado a vivir de los jugosos salarios obtenidos por servir al Banco Mundial ( BM), al Fondo Monetario Internacional( FMI ), a organismos financieros regionales, OEA, ONU, entre otros, no van a renunciar a las metas y objetivos de estas organizaciones, que se han distinguido por servir a los intereses de los que ponen el dinero y buscan controlar a los estados en vías de desarrollo.

Les deben fidelidad y están para servirles. Han sido fantasmas por años. Han permanecido con perfil bajo, sirviendo a otros intereses mientras los políticos tradicionales, han aprobado leyes que nos afectan, por imposición de esos organismos donde muchos costarricenses han servido y sirven en la práctica.

Ellos, por años, han callado sobre todas esas políticas de capitalismo salvaje.

En el próximo proceso electoral, bien podrían cambiar los partidos electoreros y hasta la cara de los personajes políticos, pero al ser pasados por inocentes una vez más, bien podría no ser una gran sorpresa para esta vulnerable sociedad.

 

Última actualización: 29/11/2021