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Costumbres y Tradiciones

Ricardo Solano |
Costumbres y Tradiciones

Con el voto de 37 diputados y diputadas de la actual Asamblea Legislativa, se aprobó la ley que beneficia a las y los patrones que contraten a personas de más de 45 años de edad. El incentivo se otorga a las empresas o personas, a la hora del pago del impuesto sobre la renta, así como también a la hora del pago de sueldos y sobre sueldos.

Esta es una gran noticia para los que ya sobrepasamos los 45 años de edad. Es sorprendente ver como en países como Japón y China, se valora tanto al anciano, su opinión,  su concejo. En nuestra sociedad occidental, el anciano se convierte en un estorbo. Para afirmarlo, nos apoyamos en las estadísticas que manejan los hospitales de nuestro País, las cuales nos muestran una cruda realidad.

Aunque nos parezca mentira, es lo que se vive cada mes de diciembre, en el que muchos adultos mayores son internados y olvidados por sus familiares. Hemos llegado a creer que las personas adultas, pierden su habilidad de movimiento y también su habilidad mental, cuando en la mayoría de los casos, con sus años, la persona acumula un enorme bagaje de conocimiento, que debe ser aprovechado por toda su vida.

Es normal que el adulto y más el adulto mayor, tengan un rezago en relación con la tecnología, pero que es insignificante si lo comparamos con la experiencia que ha acumulado en sus años de vida.

La Biblia me promete larga vida si respeto y valoro a mis progenitores. “Efesios 6: 2-3.” “Éxodo 20: 12”.

En ese punto también me dice que debo respetarlos, amarlos y cuidarlos, aunque ya “chocheen”.

Y es que la vida es eso, un círculo donde empezamos siendo dependientes y terminamos igual, aunque lógicamente, tenemos nuestras diferencias, como aquello de que algunos nacen en cuna de oro y otros, puro piso de tierra, pero eso no quita que el desenlace final sea el mismo: “polvo eres y en polvo te convertirás”.

Cuando alguien necesita un consejo, no busca a un adolecente, va donde el adulto, con la esperanza de encontrar solución a su problema, después de recibir la orientación que da la experiencia.

Retomo el inicio del artículo para decirles que si hay patrones y empresas que contraten a las y los de más de 45 años, indiscutiblemente eso hará que baje el índice de desempleo a nivel nacional, ya que hasta el día de hoy, la edad ha sido un inconveniente para conseguir empleo. Que importante sería que para conseguir trabajo, se aplicara aquella máxima del futbol que dice: “no hay jugadores viejos y jóvenes, hay jugadores buenos y malos”.

Por otra parte, es bueno que a los adultos se nos permita seguir laborando a pesar de la edad, ya que el promedio de vida del costarricense, se ha elevado considerablemente. En esto hay varios factores que convergen: la medicina, el ejercicio, la alimentación y un estilo de vida sano.

Finalmente, un poco de nostalgia junto a la buena noticia para los adultos y adultos mayores.

Siento muy, muy lejana la Costa Rica campesina de mis abuelos maternos, Francisco González y Abelina Segura y de los paternos, Francisco Solano y Engracia Saborío.

Era la época en que ellos recibían como herencia un terreno, una finquita. En ese lugar construían la casa (casi siempre de madera) en la que vivirían y crecerían sus hijos e hijas, mismos que al llegar a adultos y habiendo aprendido a ganarse la vida como Dios manda, también se casarían y harían su casa en el terreno dado por sus padres. Así se irían casando los hijos e hijas de aquel matrimonio y muy posiblemente compraban más terreno.

Todos trabajaban en la finca y para la finca, independientemente de la línea que les había marcado el papá. Bien podía ser en café, caña, hortalizas, lechería o ganado de engorde. De esta manera se crecía entre primos y el núcleo familiar era muy sólido. Igual que los tres mosqueteros, eran todos para uno y uno para todos. Claro que eso quedó en la historia, ahora vivimos en apartamentos, como en mi caso y muchas veces no sabemos cuál es el nombre del que vive en el siguiente apartamento; es más, nos acostumbramos a decir: ah, el del apartamento 10 o 15.

Yo prefiero la forma como me tocó crecer, solo le haría un cambio, pediría una mamá.

Recordar es volver a vivir.

Hasta la próxima.

 

Última actualización: 22/04/2022