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Costumbres y Tradiciones

Ricardo Solano |
Costumbres y Tradiciones

Siempre que escribo sobre alimentos y comidas, viene a mi memoria los años de mi niñez, cuando a pesar de las limitaciones en las que vivíamos, en mi casa no faltaba la mata de chayote, los plátanos y guineos, la vaca del gasto y aunque fuera en terreno prestado, se sembraba la milpa y se pescaba en el rio la trucha arcoíris. Todo esto redundaba en una alimentación muy sana, muy natural y muy nutritiva, sin olvidar que cada tarde noche, a la hora de la comida, nos recetaban olla de carne.

Los nutricionistas nos aplican una frase que encierra un enorme contenido: somos lo que comemos y yo le agrego, también lo que tomamos.

En esta bella Costa Rica, se respira y se vive mucha libertad, de esta forma, muchas y muchos usan su libre albedrío para someter su físico a un verdadero castigo. Uno puede pensar que la persona que actúa de esa forma, a lo mejor cree que siempre va a ser joven, que su energía va a durar toda la vida y que los achaques y la dependencia de otros, no es con ellos.

Cuando vemos a una persona comiendo una deliciosa ensalada verde, o un plato de fruta picada decimos, “cómo se cuida “, pero ¿porqué nosotros no hacemos lo mismo?

El doctor Longino Soto Pacheco (QdDG) decía: “un pecadillo de vez en cuando, se puede con la comida”. Él se refería a un gallo de chicharrones.

Por su parte, el doctor de la empresa donde laboro, dice que comer carne de cerdo es el peor pecado que podemos cometer contra nuestro cuerpo, o sea, dos doctores en contra posición respecto a la carne porcina.

Puede darse aquello de que yo tomo una decisión y no permito que nadie se inmiscuya en mi vida, no pido una opinión, una sugerencia, un consejo, sería algo así como jugar a la ruleta rusa, porque hasta un no vidente se da cuenta de que el cigarrillo es nocivo para la salud. El humo del mismo tiene, no una, sino varias sustancias que dañan los dientes, la garganta, los pulmones, las arterias y un largo etcétera más, sin embargo, los cigarrillos se siguen vendiendo y consumiendo a diestra y siniestra.

En los comercios vemos las pancartas que dicen “no vendo cigarros a menores de edad”, en las cajetillas o paquetes como se le decía antes, vienen fotos de los más crudos males que causa el fumado, también existe la ley que prohíbe el consumo de tabaco en sitios públicos, como parques y estadios, lo mismo que a lo interno de los establecimientos comerciales. Menciono esto para decir que se ha avanzado mucho, pero no se puede decir que ya se ganó la batalla.

Fue Hipócrates el que dijo, “que tu alimento sea tu medicina y tu medicina tu alimento”, a partir de esa declaración, misma que se dio hace muchísimos  lustros, se le empezó a dar gran importancia a las comidas y los poderosos de la tierra, tenían a gente especializada para que eligieran el menú familiar, hablo de familias reales o dinastías.

Pero con todo y todo, debemos ser conscientes de que nuestra existencia es finita, no vamos a vivir eternamente, sino morimos en un accidente, nos va a matar alguna enfermedad, en otras palabras, reconocer que la muerte es parte de la vida y que nos va a tocar en algún momento.

Aunque nos alimentemos muy bien, no debemos vivir para comer, más bien debemos comer para vivir, sin olvidar que todo en exceso es dañino, hasta la más deliciosa y nutritiva comida. Nuestro cuerpo y el de los animales, tiene su capacidad y aunque los glotones lo quieran pasar por alto, es de inteligentes el admitir cuando se está satisfecho o satisfecha.

Y para concluir, mi recomendación es darnos esos gustillos que no están pegados del cielo. No es que les esté sugiriendo que pasen a puro camarón jumbo y caviar, pero yo he observado a personas que se quedan mirando a otra que está consumiendo un cono doble, ron con pasas y teniendo el dinero para darse ese gusto, no lo compran.

Esos gustillos a los que me refiero, es lo único que usted y yo nos vamos a llevar. En nuestra  pijama de madera no nos van a poner, ni lo ocupamos, un reloj, un billete o una cadena de oro. Sin ser “botaratas”, dese ese gustillo.

Recordar es volver a vivir.

Hasta la próxima.

Última actualización: 28/06/2022