Costumbres y Tradiciones
Si hay algo que quedó grabado en mi mente y de lo que puedo hablar con propiedad, es de los turnos o fiestas patronales en el pueblo donde viví, donde pasé mi infancia.
Doy fe que era una actividad muy importante y bien organizada, que se realizaba una vez al año.
Había personas con mucha experiencia, por haber sido parte de la organización de un evento de este tipo, sobre ellas recaía el peso de todo lo que se iba a llevar a cabo.
Ya se tenía establecido un protocolo. Lo primero que se hacía era convocar al pueblo, aunque como es lógico suponer, no asistían todos los habitantes del lugar, pero los que hacían acto de presencia, confeccionaban un programa donde se definía la fecha, cuántos días de fiesta y se le daba la responsabilidad a cada persona, para que quedara establecido qué puesto iba a desempeñar o en qué estaría aportando su tiempo. De esta forma, el programa que se llevaría a imprimir a alguna imprenta y para lo cual se buscaba patrocinio, aparecía el nombre de las muchachas y señoras que estarían ayudando en la cocina, el encargado de la cantina, los que tenían que atender a los que llegaban a la cocina del turno, el dedicado del partido del domingo, el de las argollas, el bingo y la bruja, el responsable de contratar al grupo musical para los bailes y los que venderían las entradas a los mismos, el nombre de las muchachas que darían cintas o regalos para las carreras de cintas a caballo, los que tendrían que hacer llegar las hojas para los tamales, lo mismo que las daguillas, en fin, en el mencionado programa quedaban distribuidos todos los trabajos.
Cuando ya se tenía en la mano dichos programas, había que repartirlos en los pueblos vecinos, como una forma de publicidad.
Otra cosa importante era contratar a la directora encargada de la cocina. Ella con su experiencia, recomendaba los tipos de comida y las cantidades que se debían preparar.
Junto a las muchachas que le ayudaban, se empezaba a trabajar desde el miércoles, si el turno se iba a realizar, sábado, domingo y lunes.
Lo normal era que se mataba una res y un cerdo para preparar las diferentes comidas. De ahí se tomaba la carne para el lomo relleno, los tamales, el frito, el picadillo, la sopa de mondongo, la carne en salsa y todo lo demás. Sin que faltara el pan casero asado al horno, para acompañar el café o el aguadulce. Algunos comensales preferían acompañar la comida con algo más fuerte que se compraba en la cantina.
Era muy normal que si alguien había desempeñado bien su trabajo en el último turno, se le diera la misma responsabilidad.
Recuerdo que había dos personas que tenían participación obligada en una fiesta patronal, me estoy refiriendo a Víctor Manuel Madrigal conocido como Lico y Miguel, el chino Morera. De Lico puedo decir que incluso descuidaba su finca por el trabajo comunal, mientras que mi buen amigo, Miguel Morera, infaltable en la venta de la comida del turno.
Para los que nunca vivieron la experiencia de una actividad como la que menciono, no les es fácil imaginar la reacción, la emoción y al grado que llegaba la adrenalina, cuando el día sábado a las 12 en punto, daba comienzo la fiesta con las atronadoras bombetas.
Y es que cuando éstas reventaban, las montañas que circundaban el pueblo, devolvían el sonido de las mismas, por lo que se escuchaban dos veces debido al eco.
Los trabajadores de las lecherías, sacaban de las pilas con agua grandes baldes de aquel líquido que derramaban por todo aquello dejándolo muy limpio, ya que faltaba el ordeño de la tarde.
Era la época en la que las muchachas se hacían crepé y grandes peinados para ir al baile por la noche y en las familias, prácticamente se tomaba como una obligación el estrenar alguna ropita y zapatos con motivo de la fiesta patronal. Ya de eso hace más de cincuenta años. Los tiempos han cambiado y las tradiciones también. Con el paso del tiempo, la celebración del patrón del pueblo se hace sin cantinas y lo espiritual ha sido separado de lo puramente mundano, lo cual me parece muy acertado.
Recordar es volver a vivir.
Hasta la próxima.
Última actualización: 27/09/2022









