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Creíamos que era paz, pero solamente era un horrible silencio

Lic. Jeffry Campos/ Pastor Luterano |
Creíamos que era paz, pero solamente era un horrible silencio

Una vez más los noticieros norteamericanos nos colocan frente a otro terrible escenario de violencia. Según los reportes de la agencia de noticias CNN[1], solamente en este año se han desarrollado 212 de estos incidentes y se tiene al 2020 como el año que contabiliza el mayor número de estos actos con 693.

No solamente resulta escandaloso que las vidas de menores de edad fuesen truncadas de forma tan desalmada, sino también que la respuesta social ante estos hechos tan reproblables sea una ingenua y poco comprometida espiritualización: minutos de silencio, condolencias públicas y los más diversos gestos de solidaridad simbólica.

De forma muy valiente Steve Kerr coach de los Warriors desenmascara un “rictus” social que no solo no se compromete en la búsqueda de soluciones ante estos constantes hechos de violencia, sino que de forma muy inocente los normaliza y los convierte en parte de la cotidianidad:

“¿Cuándo vamos a hacer algo? Estoy cansado. Estoy cansado de subir aquí y ofrecer condolencias a las familias devastadas que están allá afuera. Cansado de los minutos de silencio, es suficiente”[2]

El reclamo de Kerr debe hacernos pensar en la forma en que estamos enfrentado las diversas formas de violencia. Como bien lo recalca el coach de los Warriors, podemos estar dentro de una espiral social en donde los actos de violencia no son debidamente abordados lo que nos impide establecer sus raíces profundas y buscar soluciones; solamente nos conformamos con mecanismos psicológicos compensatorios que nos ayudan a enfrentar el dolor, pero nos eximen de la responsabilidad de “hacer algo”

Todo gesto psicológico o espiritual tiene un gran valor dentro de los procesos de duelo, pero de ninguna manera nos exime de una rigurosa reflexión sobre los hechos que desembocaron los incidentes, lo que significa para nuestras vidas, y como en este caso, una muy profunda llamada de atención a lo que somos, hacemos y no hacemos como sociedad.

En las sociedades globales ya no existen las fronteras, ya no nos es permitido pensar que lo sucedido en Estado Unidos es un hecho particular de esa nación. Este es el momento que como sociedad civil iniciemos procesos de reflexión y análisis sobre realmente quienes somos, sobre los reales valores que se están promoviendo en los medios de comunicación, sobre los modelos económicos y las concepciones que formamos sobre los otros, los que son distintos.

Todos nuestros gestos de solidaridad (oraciones, ayunos, vigilias) deben ser acompañados de reflexiones y accione concretas que procuren revertir, en la medida de lo posible, la normalización de la violencia, y el ejercicio de esta al punto que muchas veces parece que se convierte en una terrible forma de entretenimiento para algunos.

Oremos por las victimas de todas las formas de violencia, mantengamos en nuestra memoria su recuerdo, sigamos teniendo para ellos los gestos que queramos, pero por fidelidad a su memoria es tiempo de reflexionar y de hacer.

Entonces Yahweh le dijo. ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mi desde la tierra.

Genesis 4:10


[1] CNN. Cuántos tiroteos masivos ha habido en Estados Unidos en 2022. Fecha 24/02/2022. Fecha de búsqueda realizada 25/5/2022. Fuente: https://cnnespanol.cnn.com/2022/05/24/cuantos-tiroteos-masivos-estados-unidos-2022-orix/

 

[2] The Clinic. Relfexiòn de Steve Kerr. Fecha 25/05/2022. Fecha de búsqueda. 25/05/2022. Fuente: https://www.theclinic.cl/2022/05/25/reflexion-steve-kerr-entrenador-nba-nuevo-tiroteo-eeuu/

Última actualización: 26/05/2022