De la ley 7600 al valeberguismo humano
Vivimos en una sociedad infectada de falsos valores, donde el más incapaz puede optar por los puestos de importancia para el buen desarrollo de una comunidad. Somos un país de muchas leyes, pero que se desconocen. Más aun los que tienen que hacerlas cumplir viven el sueño de los querubines.
Hoy miércoles se dice es el día del bastón blanco, qué es el lleva las personas con discapacidad visual, es una extensión de su mano y brazo para tantear posibles obstáculos en un determinado recorrido, el cual le da cierta independencia y si es diestro en el uso del bastón, puede que no necesite un lazarillo, humano o un fiel can.
Pero hay otros transeúntes como mi persona, que por la irresponsabilidad de un conductor, nos obligó a utilizar otro tipo de bastón. Si, un apoyo o tercer pie, me viene a la memoria el acertijo qué le dijo la esfinge a Edipo, si lo resuelves, no te devoro: cuál es el animal que cuando nace camina de cuatro patas, en su etapa adulta camina en dos patas y al final de su tiempo camina en tres patas. Edipo analizó, se rasco la cabeza, acarició su barba y dijo: nosotros los seres humanos.
La esfinge exclamó: ¿Por qué? Edipo dijo: en nuestros primeros días de vida somos débiles, inestables, optamos por gatear, sin tener cierta edad, desarrollamos el equilibrio y caminado sobre nuestras dos piernas. Al ser ancianos, con las fuerzas idas, buscamos un apoyo, un pedazo de rama que nos sostenga mientras emprendemos el andar.
La Esfinge perdió. Hoy día los perdedores somos otros. Gracias a nuestro apoyo, el bastón nos movilizamos, pero, uno ve, que gente que no les gusta nuestro paso, nos convertimos en estorbos urbanos.
La ley 7600 fue creada para garantizar espacios para ser utilizados por las personas con una discapacidad. Se suponía que el conglomerado social apoyaría la exclusividad de nuestros espacios, de esta forma, seguiríamos siendo parte útil de un conglomerado determinado.
Lo cierto es que a muy pocas personas les agrada respetar. He visto en todo el cantón de Grecia a todos los conductores de vehículos les importa un comino si se debe dejar libre ese espacio. Ejemplos: frente a la puerta principal del HSFA, hay tres espacios, normalmente utilizados por unos troyanos, cuya discapacidad es la ignorancia. En el depósito el Lagar, hay dos o tres espacios, con un colaborador a la entrada, más ciego que un topo, si una persona que no es discapacitada, el deber es decirle: por favor retire su vehículo, llévelo al parqueo, pero no. En el costado sur del mercado municipal, hay un espacio, siempre está un camión de reparto, otro discapacitado mental. En el BCR lo utilizan muchas damas con unos cuerpos, pero nada de cerebro, en forma decente les pregunto: ¿es usted discapacitada? Vieran la cara que me hacen, pero creo que hay que ponerlos, tanto hombres como mujeres en su lugar.
En muchas de las instituciones o empresas, cuando pregunto: ¿Por qué no ponen orden a estos conductores? la respuesta es tan simple, son clientes, entonces estas inútiles hecha a la basura una ley muy importante. Pero creo que lo primero que se debe hacer es educar, concientizar, hacerles ver qué por Y o X situación serán clientes de una discapacidad, entonces ahí serán medidos. En los centros educativos se debería enseñar a los educandos a respetar estos espacios. Aplicar ejemplos vivos, como, sencillamente amarrar una mano a cintura, si es diestro esa será, para que se den cuenta del nuevo aprender, otra, vendar los ojos y que se movilicen, suena extremo, pero es realidad.
En días pasados compartí en mi Facebook una "caricatura", donde un niño sin manos, está en clases de pintura, el pincel lo sostiene con sus dientes. Sus compañeros lo apoyan haciendo lo mismo, eso se la integración, respeto y admiración por la superación. Son los que he llamado: "Los cisnes en vuelo". Esa manera de actuar de muchas personas prepotentes son la característica de los que están contagiado con el virus del "valeberguismo". Pero solo el tiempo dirá si aprendieron la lección. Fin.
Última actualización: 17/10/2024









