Don Luis Ramírez Villalobos, fue el dueño de Botica la Violeta
Escribir sobre Don Luis Ramírez ´´Luisito´´, como le decían muchos para diferenciarlo de su papá don Luis Ramírez Zamora, quien también fue farmacéutico, es bastante difícil si se quiere hacer una biografía.
Me voy a referir a lo que yo vi en su actividad, en su Botica La Violeta de Grecia, donde ejerció su profesión de farmacéutico y químico por más 65 años.
En el año de 1954, yo era un niño, pero recuerdo cuando se estrenó el edificio de la Botica La Violeta, porque es un bello edificio, era imponente, el primer edificio de tres pisos que tuvo la ciudad de Grecia, yo vivía costado sur del parque y la Botica quedaba al frente, o sea al costado norte del parque, además iba a comprar helados muy ricos que hacía Doña Lucilia, quien muchos años después fue mi suegra.
El nuevo edificio de la Botica tenía, un sótano o primer piso, ahí estaba el laboratorio donde don Luis preparaba las medicinas con las que curó a tantas personas, medicinas que vendía a precios muy cómodos, y que recetaba luego de la consulta de cada paciente que hacía fila en una banca que había en la Botica. Debo señalar que la consulta don Luis no la cobraba, solo la medicina que vendía.
En la segunda planta del edificio estaba el salón de la Botica, donde se atendía a las personas y se exhibían las medicinas.
Y en la tercera planta, o planta alta, estuvo por muchos años la oficina del Registro Civil y también sirvió para exhibir mercadería y venta de la misma.
Don Luis ejerció el llamado cargo de boticario del cantón, este cargo era un gran servicio para la comunidad, porque debía atender el despacho de medicinas de emergencia a la hora que lo requirieran, por eso había un timbre especial en la entrada del edificio.
A mi me han contado muchas personas que don Luis los curó del asma, lombrices, de una gripe muy fuerte, de la anemia, sarampión, viruela, rubeola, paperas, diarrea, dolor de estómago, desnutrición, y otras enfermedades.
Muchos niños, jóvenes y hasta adultos consultaban a don Luis acerca de cómo curarse de alguna enfermedad que le aquejaba.
Yo veía los morteros donde don Luis preparaba las medicinas, como el paidol, que era una crema para los niños, la sulfa que curaba cualquier herida, la emulsión de bacalao contra la anemia, calcio y yodotánico, garabe para la tos, veneno para eliminar los piojos, y otras más, que se vendían en botellas medianas, pequeñas y frascos con las cremas.
Era famosa la respuesta de don Luis cuando le preguntaban: ´´ Don Luis tiene algo bueno para la gripe´´, a lo que don Luis respondía: ´´yo le puedo vender algo malo contra la gripe, pero bueno, no´´.
A mí me recetó muchas veces mi suegro don Luis, y siempre me curó la molestia que afectaba a mí salud.
Fueron muchos a quienes los curó Don Luisito Ramírez Villalobos. Y a usted.
Última actualización: 19/05/2025









