Fanal para Grecia (I PARTE)
Uno de los ejes de acción más importantes del cuestionado Plan Fiscal, hoy ya aprobado y ley de la República, tiene que ver con la contención del gasto público, del cual se espera el mayor ahorro del país. Claro está, con la esperanza de que las arcas públicas dejen de ser manoseadas y, más que eso, ultrajadas. No es justo que los trabajadores, comerciantes e industriales honestos paguen impuestos para que algunos cuantos vivillos se echen el dinero de todos a la bolsa, o que la administración pública los malgaste y que los funcionarios públicos, quienes son los que tramitan los carteles de licitación o las erogaciones, callen los abusos o usos indebidos del erario.
Como parte de la reducción del gasto público, se espera que el gobierno realice una revisión de las instituciones públicas para identificar aquellas que tienen procesos similares o que son ineficientes, con el fin, precisamente, de buscar la mayor eficiencia al más bajo costo, en beneficio de la colectividad. Dentro de las 330 instituciones públicas que forman el Estado costarricense, según el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (MIDEPLAN), se encuentra la Fábrica Nacional de Licores (FANAL). que, a la vez, está adscrita al Consejo Nacional de Producción (CNP).
La FANAL reviste una importancia especial para la Región Occidental del Valle Central y, en particular, para el cantón de Grecia, donde se encuentra actualmente ubicada. FANAL es de las pocas empresas estatales que aún sobreviven y, a diferencia del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), la Refinadora Costarricense de Petróleo (RECOPE) y el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), presta un servicio NO ESCENCIAL para el Estado y la sociedad costarricense. Es decir, sin los servicios que brinda FANAL, los costarricenses podemos realizar nuestras actividades diarias sin mayores problemas. No podemos decir lo mismo de los servicios que prestan las otras instituciones antes citadas.
Si esta es una conclusión a la que es fácil de llegar, con toda probabilidad los jerarcas de gobierno y los políticos estarán pensando en darle un golpe de timón a la FANAL para quitar un poco del lastre que esta y el CNP significan para el Estado. Es también probable que algunos que ven en la FANAL un buen negocio, se estén frotando las manos con la intención de ver cómo le sacan el mayor provecho posible para beneficio particular.
Esta es la razón que me provoca escribir una serie de artículos que permitan crear conciencia en los griegos sobre este tema, con el fin de que, si hay cambios, estos cumplan con los objetivos por los cuales la Fábrica se trasladó de San José hacia Grecia, y no a otra parte del país. Aunque la FANAL está adscrita al CNP, omitiré referirme a este, excepto en lo necesario, pues es una institución que nació cerca de 90 años después que la FANAL, para cumplir objetivos específicos, en un contexto mundial muy particular como lo fue la Segunda Guerra Mundial, dentro de los cuales no estaba la administración de FANAL.
Parte de la información que se utilizará se encuentra en el libro de mi autoría titulado “Cuando canta el verolís”, en el cual dedico un capítulo completo al análisis de la mayor saca de guaro costarricense, como lo es FANAL. Digo “saca de guaro” no en sentido peyorativo sino usando el lenguaje que por muchos años se utilizó, tanto en el período colonial de Costa Rica, como en los albores de la independencia, cuando la Gobernación o el Estado otorgaban licencias para la fabricación y venta de aguardiente o guaro. Los invito a revisar “Cuando canta el verolís” para conocer más sobre el tema.
FANAL EN GRECIA
La Costa Rica de las décadas de los años sesentas y setentas del siglo pasado apostaba su economía al sector agropecuario y a la agroindustria, donde el Consejo Nacional de Producción (CNP) jugaba un papel determinante. En 1960 el CNP crea el Matadero Nacional de Montecillos y se pone en administración en forma de cooperativa en 1964; a principio de los setentas se crea la Corporación Costarricense de Desarrollo (CODESA) con la que el Estado costarricense incursiona en una nueva etapa de “Estado empresario”, en un negocio donde el Estado aportaba el 67% del capital y el 33 % lo aporta la empresa privada; aporte que no se dio en su totalidad, sin embargo, años más tarde aquellas inversiones estatales pasaron, con suma facilidad, a manos privadas, la mayoría, y a los sectores de economía social (cooperativas), las menos. Cerca de 37 empresas que formaban parte de CODESA intentaron, en su momento, cambiar la economía del país, sin éxito.
Grecia, ubicada en la Región Occidental de Valle Central, contribuía, como la mayoría de los cantones de esta Región, a la economía nacional aportando el trabajo tenaz en el que participaban todas las familias, ya sea en las labores de cosecha de café o de la caña de azúcar, o en las actividades agroindustriales asociadas a los productos de estos tradicionales cultivos. En aquellos años, el calendario escolar se ajustaba para que los estudiantes tuvieran tres meses de “vacaciones” que en realidad eran utilizados para la cosecha del café, recoger el “café seco” del suelo, o la corta de la caña de azúcar para los adolescentes, con lo cual las economías familiares se fortalecían y se hacían los ahorros para mantener a los niños y jóvenes en el sistema educativo o bien para la adquisición de ropa, mejorar la vivienda, etc.
No hubo ningún cantón en esta región ni en ninguna otra parte del país que tuviera tantos ingenios y trapiches como Grecia. De hecho, hoy en día, si uno circula desde San Isidro de El General hasta Puntarenas por las rutas tradicionales, es decir, El Cerro de la Muerte, las autopistas Próspero Fernández (Cartago-San José), General Cañas (San José – Alajuela), Bernardo Soto (Alajuela – San Ramón) y Cambronero, en el único lugar donde se observan cañaverales a la orilla de la autopista es solamente en la conocida “Recta de los Mangos”, en el distrito de Tacares de Grecia y en las cercanías de la FANAL, del distrito de Puente Piedra de Grecia.
No es por casualidad, entonces, que el Consejo Nacional de Producción y las autoridades nacionales y locales, se hubieran convencido de que Grecia era el mejor sitio para el traslado de la Fábrica Nacional de Licores.
El traslado de la Fábrica a Grecia se dio después de más de 125 años de permanencia en San José y para materializar la mudanza el Congreso de la República, mediante la Ley No. 5603, aprueba la determinación adoptada por el Consejo Nacional de Producción de trasladar la Fábrica Nacional de Licores al Cantón de Grecia, y autoriza al Concejo Municipal de Grecia para adquirir, mediante compra directa, inmuebles hasta por un área máxima de veinte hectáreas en total, con el fin de destinarlos a la instalación de la Fábrica Nacional de Licores y sus obras complementarias, y el sobrante, si los hubiere, a proyectos de desarrollo industrial que el Concejo Municipal realice por sí mismo o promueva en entidades públicas o privadas, a las cuales podrá traspasar, total o parcialmente, los terrenos necesarios en forma directa, previa aprobación de la Contraloría General de la República. Continuará…
Última actualización: 19/09/2024









