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Fanal para Grecia (IV PARTE)

Hámer Salazar/Biólogo/ info@hamersalazar.com |
Fanal para Grecia (IV PARTE)

En nuestro artículo anterior, recordábamos cómo se había desvirtuado el monopolio de la fabricación del alcohol, cuando se autorizó la fabricación y exportación a la Liga de la Caña. Terminábamos diciendo que, finalmente, la FANAL había dejado de fermentar y destilar alcohol debido a los problemas ambientales que los vecinos habían denunciado y que terminaron con una orden sanitaria para que la FANAL corrigiera el problema o dejara los procesos que contaminaban. Se trataba del vertido de las “vinasas”, un subproducto líquido de la destilación del mosto en la fermentación del etanol, en la quebrada Valverde, que discurre cerca de la FANAL. En aquel momento, se trataba de unos 500 mil litros diarios de vertido a la quebrada. Lo paradójico es que la Fábrica contaba con la infraestructura para el tratamiento de aguas residuales, sin embargo, en el momento de recibir la obra, encontraron que los grandes tanques de almacenamiento, que son los de cemento que se observan desde la carretera Bernardo Soto, estaban agrietados y la planta de tratamiento nunca se pudo utilizar. Tampoco hemos sabido que se hicieran los reclamos a la empresa constructora por ese defecto.

            De tal manera, en los albores de la Fábrica en Grecia, se utilizaba la melaza proveniente de los ingenios azucareros de la región, luego los de CATSA (en Guanacaste), y con el problema de la contaminación, se comenzó a traer el alcohol destilado de Guanacaste, para rectificarlo en Grecia, por lo que casi el 80 por ciento de toda la instalación productiva quedó en desuso. La compra de melaza a unos pocos productores fue también otra forma de desvirtuar el monopolio y de reducir las “ganancias sociales” de la Fábrica, pues en el pasado eran cientos de productores los que se beneficiaban siendo proveedores de materia prima como panela, naranja, nance, cacao, café, durazno, mora, marañón y piña. Hoy en día, la materia prima de FANAL no es el dulce de nuestros campesinos, ni la melaza de los ingenios de Grecia, como se pretendía cuando se trasladó la Fábrica para este cantón, ni siquiera la melaza de los ingenios de Guanacaste, ahora es el alcohol mismo que viene de los ingenios de Guanacaste y llegan a la Fábrica solo para ser rectificados y convertidos en Cacique y otros rones.

            La ley 7197 del 24 de agosto de 1990 es casi una transcripción literal de la ley 6972 del 26 de noviembre de 1984, pero con una modificación muy importante. En ambas leyes, el inciso a) del artículo 1 señala:

a) La producción y el uso de alcohol etílico para fines licoreros e industriales y la elaboración de rones crudos para el consumo nacional y para la exportación, corresponderán a la Fábrica Nacional de Licores, la cual regulará esta actividad de acuerdo con la legislación vigente.

            Sin embargo, se añade un inciso más al artículo 1, el d), mediante el cual se indica:

d) Como excepción a lo dispuesto en el párrafo primero del inciso a) de este artículo, los ingenios azucareros y la Liga Agrícola Industrial de la Caña de Azúcar podrán producir y exportar todo tipo de alcoholes.

Cuando sean para consumo interno deberán ser vendidos exclusivamente a la Fábrica Nacional de Licores. El Ministerio de Economía, Industria y Comercio y la Liga Agrícola Industrial de la Caña de Azúcar deberán controlar la calidad de los alcoholes para exportación.

            Este nuevo inciso (el d) desvirtúa totalmente la naturaleza del monopolio del alcohol pues la excepción lo que hace es permitir que los ingenios azucareros y la Liga de la Caña, puedan producir y exportar “todo tipo” de alcoholes. Es también criterio de la Procuraduría General de la República que el monopolio del alcohol se rompió con dicha ley (ver resolución C-222-2014).  Es comprensible, entonces, el grave estado financiero de la Fábrica y nadie levantó nunca la voz para defenderla. Y es que el argumento, incluso de los mismos empleados ha sido ¿cómo se va a defender la producción de licor si es tan dañino para la salud? Pero, nosotros nos preguntamos ¿es que acaso el licor que se importa o el que producen otras “fábricas” es menos malo que el de la Fábrica? ¿Y qué hay de la producción de alcohol, de diferentes tipos, que pueden ser producidos por la Fábrica?

                Si bien es cierto, la construcción de la FANAL en Grecia, se enfrentó a atrasos, especialmente por el hallazgo de un yacimiento de objetos indígenas, su inauguración se verificó el 26 de agosto de 1981.  Tres años después, en noviembre de 1984, se promulga la Ley 6972, que es la que autoriza a la LAICA a exportar alcohol producido en CATSA y Taboga.  Evidentemente, el negocio se venía fraguando desde hacía años, probablemente desde que el CNP había tomado la decisión de trasladar la Fábrica a Grecia, pues ya en Guanacaste se tenían todos los equipos, personal técnico y recursos, para que, en la zafra siguiente, que empezaría en tan solo dos meses, se iniciara la destilación de alcohol.  Y no solo eso, es posible que ya estuvieran destilando alcohol y lo tuvieran almacenado, pues al poco tiempo, en 1985, se materializó la primera exportación de alcohol, a través del puerto de Punta Morales, en el Golfo de Nicoya.

Desde entonces, la industria del alcohol, por parte de la empresa privada, ha sido pujante y pasó de exportar cerca de cinco millones de dólares en 1985 a más de 80 millones de dólares en el 2008, mientras que en ese mismo año (2008) la FANAL tuvo ventas totales por un monto de 17,616 millones de colones, es decir, apenas un 44% del total de ventas en comparación con la empresa privada.  También en el 2008, la FANAL reporta una sola venta al exterior por un monto de $65,434.50, que se hizo a Panamá, y de acuerdo con el criterio de la Contraloría General de la República se hizo en condiciones totalmente irregulares. Comparativamente, esa venta representó solo el 0,082% del alcohol exportado en 2008.

Por otro lado, especialmente durante la primera década del presente siglo, la FANAL se ha esmerado por soltar sus “amarras” y dar en concesión la fabricación de alcoholes, es así como mediante el acuerdo No. 37774, adoptado por la Junta Directiva del Consejo Nacional de Producción en la sesión No. 2754 (ordinaria), en su artículo 5to, del 30 de setiembre de 2009, aprueba el “Reglamento sobre la concesión para la elaboración de bebidas alcohólicas de FANAL”. El reglamento no autoriza la destilación, pero si la fabricación de alcoholes teniendo como materia prima alcoholes industriales, tanto nacionales como extranjeros. Precisamente los alcoholes adulterados, de origen extranjero, han sido uno de los factores que más daño financiero le han hecho tanto a la Fábrica como a la salud de quienes los consumen. Continuará…

(Literatura base consultada: Salazar, H. 2017. Cuando canta el verolís. Editorial Universidad de Costa Rica, San José).

Última actualización: 23/09/2024