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La duda de Tomás

Rodolfo Bolaños U/noticias@periodicomitierra.com |
La duda de Tomás

“Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! 29 Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron”. Juan 20: 28-29

Tomás fue uno de los doce apóstoles de Jesús, también es llamado Dídimo, que significa «gemelo» (Juan 11:1620:2421:2). Tomás aparece en los cuatro Evangelios y también es mencionado en Hechos, es conocido principalmente por haber dudado de la resurrección de Jesús.

¿Qué significa la palabra duda?

Según el diccionario de la Real Academia,  la duda significa vacilación o indecisión que se tiene entre dos o más juicios o decisiones, o la incertidumbre que se experimenta ante determinados hechos y noticias. La palabra, como tal, deriva del verbo dudar, que a su vez procede del latín dubitāre, que significa ‘vacilar entre dos cosas’.

Tomás como los otros 11 discípulos caminó, escuchó y vio los milagros que Jesús realizó, sin embargo, dudó cuando los otros discípulos le dijeron que lo habían visto por primera vez en la resurrección, por alguna razón que desconocemos Tomás no se encontraba con ellos.

“Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros”.

Luego dijo a Tomás: “Pon aquí tu dedo, y mira mis manos, y acerca tu mano, y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente”. Juan 20:26-27

Esta ultima frase, “no seas incrédulo, sino creyente” es la afirmación que todos los días deberíamos reflexionar  sobre nuestro estilo de vida.

¿Demuestra nuestro estilo de vida que somos realmente creyentes?

Jesús dijo en Mateo 7:21: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”.

De palabras muchos dicen creer en Jesús, pero el estilo de vida está lejos de esa afirmación.

La única manera de heredar el reino de los cielos es creyendo y no dudando. Los verdaderos hijos de Dios, son los que hacen su voluntad.

“ Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas”. Deuteronomio 6:5

Corazón, alma y fuerzas es un todo, significa que no podemos ser amigos del pecado.

Regresando a Tomás, es un ejemplo similar a nosotros mismos cuando somos de extremos. Recordemos que Jesús fue amenazado por los judíos si regresaba a Judea (Juan 10:39), sin embargo, Tomás al darse cuenta de que Jesús regresaría a Judea declaró: «Vayamos también nosotros, para morir con él.» (Juan 11:16

Decimos que creemos en lo que Dios puede hacer en nuestras vidas y vamos sostenidos de su mano, pero cuando vienen los momentos difíciles todo se derrumba.

Tomás tuvo que ver para creer, la duda lo llevó a meter su mano al costado de Jesús y terminó diciendo, “¡Señor mío, y Dios mío!”.

Ya es hora de que puedas meter la mano en el costado de Jesús sin dudas, Dios tiene un propósito en su vida, pero sólo se puede descubrir si creemos sin duda.

“Es, pues, la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. Hebreos 11:1

Jesús es real, es tiempo de seguirlo…

 

Última actualización: 07/10/2022