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La salida de los payasos de la cárcel de Grecia

Lic. Edgar E. Alfaro Vargas/Abogado y Notario Público |
La salida de los payasos de la cárcel de Grecia

Allá por los años de 1954 y más, la Grecia de entonces era una ciudad pequeña, aún se podían ver caminos de tierra, con polvo en verano y barro durante el invierno.

A los chiquillos nos asustaban con la segua, la llorona, el cadejos y hasta con el diablo. Por eso salir en horas de la noche era muy arriesgado. 

Una de las actividades más llamativas en esos años para los chiquillos de entonces eran las Fiestas Populares o las Patronales ir a ver la salida de los payasos.

Los payasos los tenían guardados en una de los cuartos o bodega de la cárcel, que estaba donde hoy está la Plaza Helénica.

La verdad es que esos payasos tenían una gran variedad de máscaras que se ponían las personas jóvenes sobre la cara para salir desde de la cárcel en un desfile y carreras a las 12 del día, con el estallar de las bombetas de las 12 meridiano y al son la música de la Banda Municipal del Grecia.

No podían faltar los muchachos con la máscara de la calavera, la giganta, el gigante, el cara de chancho, el torito, el gallo, la gallina, el león, el tigre, y el más famoso el diablo, máscara que usaba Moya y que usaba un chilillo de ´´olivo´´ para darle a los chiquillos. El olivo era una planta que se usaba en las cercas.  

Eran famosas las carrearas que le pegaban los payasos para darle una ´chilillada´ a los chiquillos, eso era parte del ritual del recorrido por las calles de la ciudad con los payasos y la banda tocando música alegre para el baile de los payasos.

La giganta y el gigante bailaban al son de la música y se acercaban a las personas que disfrutan del baile, pero al dar una vuelta golpeaban a la gente con sus manotas que eran rellenadas con un material duro, todo era parte de la fiesta.

No había chiquillo que no tuviera que echarse una buena carrera para no recibir un par de golpes del chilillo en su espalda.

Recuerdo a un señor don Carlos, era zapatero, tocaba en la Banda la Trompa, le decían ´´Carpanta´´ y a una de las piezas que tocaba la Banda Municipal le decían ´´ la carpanta´´ porque don Carlos tenía una buena participación con su Trompa.

Esas carreras del diablo no las puedo olvidar, son como pesadillas que aún tengo, porque si me alcanzaba, me llevaba el diablo.

Última actualización: 21/08/2024