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No me imaginé que nunca más lo vería

Lic. Edgar Alfaro Vargas/Abogado y Notario Público |
No me imaginé que nunca más lo vería
No me imaginé que nunca más lo vería

Cuando salía de recibir clases en la escuela Simón Bolívar, en los años de 1956, no podía faltar que los chiquillos de la escuela fuéramos al parque central de Grecia.

Estaba en 4° grado, con la niña Nísida Barquero de Sancho, una excelente maestra, con gran vocación de educadora. Siempre nos decía al terminar las clases, se van para la casa almorzar, luego descansan un rato y después hacer la tarea.

Pero que va, en tiempos de cosechas de mangos del parque central de la ciudad de Grecia, primero nos íbamos para el parque, porque era casi obligatorio ir a disfrutar los ricos mangos criollos que eran una dulzura cuando estaban maduros y los verdes comerlos con sal, era un manjar.

Había un árbol muy especial, ubicado diagonal a la Casa Cural, le decían Mango Rosa, tenía un sabor diferente a los demás del parque, era muy dulce, verde era una delicia y maduro más delicioso.

Como dicen al árbol que da los mejores frutos le lanzan más piedras, y eso era lo que le sucedía al Mango de Rosa, todos los chiquillos de la Escuela, en ese entonces, era sólo para varones, le lanzábamos piedras porque era difícil trepar el árbol.

En ese entonces la Policía estaba en el Palacio Municipal frente al Parque y por lo general andaba uno o dos policías recorriendo los alrededores del Parque, quiénes al vernos lanzando piedras, llegaban a llamarnos la atención, además que era prohibido tirar piedras a los árboles y nos amenazaban con llevarnos detenidos.

De alguna manera siempre nos dábamos gusto con los ricos mangos del parque.

Mi motivo principal de este comentario, es que ese árbol de Mango Rosa fue cortado en la última poda que se le hizo al Parque Central, hace unos meses y que ya nunca más lo volvería a ver en el Parque Central de Grecia.

No puedo negar que al no ver a mi querido Árbol de Mango Rosa que se ubicó en la esquina diagonal a la Casa Cural me llegaron muchos recuerdos de mi niñez, la relación que tuve con el árbol, me dio nostalgia y pena, de cómo muchos de los recuerdos de Grecia que nos dieron un arraigo de identidad con la Bella Grecia van desapareciendo.

No olvidemos nunca nuestra identidad de griegos, de nuestro sentido de pertenencia, de arraigo y la continuidad Histórica que nos hace sentir orgullosos de Nuestra Bella Grecia. 

Última actualización: 29/08/2025