Carta abierta desde Shalom a políticos de ocasión
Ah, qué hermoso espectáculo el que se avecina. Como relojito suizo, cada cuatro años ocurre el mismo milagro: políticos que durante tres años y once meses han sido más esquivos que fantasmas en cementerio abandonado, súbitamente desarrollan una devoción inquebrantable hacia las comunidades de fe. Es casi conmovedor, si no fuera tan predecible.
*El Eterno Retorno del Cortejo Electoral*
Permítanme presentarme debidamente. Soy un líder religioso que, durante casi tres décadas, ha mantenido una postura teológica tan firme como una roca y tan popular entre ciertos círculos como un vegetariano en una parrillada. Mi "pecado" ha sido insistir en que la iglesia debería ser, precisamente, una iglesia. No un centro comercial espiritual, no un club social con himnos de fondo, y definitivamente no una sucursal de campaña política disfrazada de santuario.
Esta posición, que algunos consideran radical (imagínense, una iglesia actuando como iglesia), me ha convertido en algo así como el aguafiestas oficial del sedentarismo eclesiástico. Ese fenómeno fascinante donde las congregaciones se transforman en epicentros de consumismo espiritual, donde los feligreses llegan, consumen su dosis semanal de contenido religioso, y se marchan tan cambiados como entraron. Es el equivalente eclesiástico del fast food: rápido, conveniente, y nutricionalmente cuestionable.
*El Currículum que Nadie Quiere Ver* (Hasta que Necesitan Votos)
Pero hablemos de credenciales, porque al parecer, en época electoral, todos súbitamente se interesan por nuestro historial. Shalom, nuestra comunidad, ha sido sometida a más escrutinios que *un* candidato presidencial, y ha salido más límpida que *la* conciencia de *un* recién bautizado. Los números hablan por sí solos, aunque aparentemente solo susurran durante las campañas:
*Nuestro modesto currículum incluye*
- 79 casas donadas (no prestadas, no alquiladas a precio simbólico, DONADAS) *
- Más de 20 años operando un centro para adultos mayores (esos abuelos que la sociedad descarta como teléfonos obsoletos)
- 19 años sirviendo a personas en condición de calle (que para algunos políticos solo existen en discursos de campaña)
- Una Casa de la Mujer que capacita y empodera (concepto revolucionario, aparentemente)
- Donaciones de paradas de buses, aceras, mantenimientos comunales (esas cosas "menores" que hacen la diferencia)
- Cientos de familias alimentadas mensualmente con recursos que salen de nuestros propios bolsillos
- Edificios abiertos para funerales, emprendimientos, ferias de empleabilidad (porque servir a la comunidad no tiene horario de oficina)
Y aquí viene otra parte digna de ser visibilizada; somos la única entidad cristiana de la zona que genera empleo significativo. Mientras otros predican prosperidad desde púlpitos dorados, nosotros la creamos con las manos enlodadas, pigmentadas con color a fresa y achiote.
Y, les aclaro que muy a diferencia de la politiquería con la que me quieren enlodar, todo lo que hemos donado, damos y hacemos nunca nadie puede decir que lo hemos coaccionado para que sean parte de nuestra iglesia. El servir desde el evangelio no es una transacción.
*El Milagro de la Aparición Política*
Pero aquí está lo verdaderamente milagroso: durante estos 29 años de trabajo constante, ¿cuántos centavos hemos recibido del gobierno? Cero. Nada. Zilch. Ni siquiera nos han ayudado con declaraciones legales que nos permitirían acceder a beneficios como organizaciones de bien social. Al parecer, ser una "iglesia que ayuda" no es suficiente criterio cuando no tienes los contactos correctos en los pasillos del poder.
Nuestro centro para adultos mayores opera sin un colon estatal. Todo lo que somos y hacemos surge del esfuerzo hercúleo de nuestra congregación y de los emprendimientos que hemos desarrollado sin manual de instrucciones. Somos autosuficientes por necesidad, no por elección.
Pero ahora, ¡oh sorpresa!, estamos en época electoral y mi teléfono suena más que pizzería en fin de semana. Todos los aspirantes a cargos públicos descubren súbitamente mi "influencia mediática" y mi "reputación comunitaria". Es fascinante cómo Shalom y las demás iglesias de CIOS *??* nos transformamos de invisibles a influyentes en el lapso de una declaración de candidatura.
El Espectáculo de la Devoción Instantánea
Lo que más me duele el alma (y me da una pena ajena monumental) es ver a ministros de Dios convertidos en animadores de campaña, rindiendo pleitesía a políticos como si fueran los mesías que tanto esperamos. Es un espectáculo tan penoso como predicador millonario pidiendo dinero para su jet privado.
Estos líderes religiosos, que deberían ser faros de independencia moral, se transforman en cheerleaders con biblia en mano, invisibilizando completamente el efecto devastador de estas posturas ante sus seguidores. No solo carecen de respaldo bíblico sólido, sino que parecen sufrir de amnesia selectiva respecto a las vergüenzas públicas que hemos padecido cuando ciertos "ungidos" resultaron ser más falsos que billete de tres Colones.
*La Anatomía de la Manipulación Electoral*
Aquí está mi posición, clara como agua de manantial y firme como fe de abuela: **NO ME BUSQUEN PARA PEDIRME APOYO POLÍTICO**. Me parece inmoral hasta la médula que, conociendo perfectamente todo lo que hacemos por cientos de personas, y después de nunca habernos extendido ni siquiera una mano de ayuda, ahora aparezcan como galanes de telenovela pidiendo favores.
Es el guión más predecible del mundo: usan nuestras organizaciones como escalones para subir al poder, y una vez arriba, desarrollan amnesia terminal respecto a quienes los ayudaron. Es más común que político honesto, y más doloroso que sermón de tres horas.
Prefiero mantenerme humano, bíblico y orgánico, siendo libre en lugar de siervo menguado de cualquier poder político. La libertad, ese concepto tan vapuleado en estos tiempos, sigue siendo más valiosa que todas las promesas electorales juntas.
*Democracia Sí, Manipulación No*
Soy un defensor inquebrantable de la democracia y del derecho constitucional al voto libre. Pero también soy un crítico feroz del uso del poder eclesiástico para coaccionar, manipular o dirigir votantes como rebaño obediente. Nuestro deber como líderes espirituales es crear espacios de reflexión genuina, enseñar verdades bíblicas sin adulteraciones convencionales, y confiar en que la Palabra hará su trabajo formando criterios sólidos.
Cuando cumplimos con esta responsabilidad, nuestra gente desarrolla la capacidad de discernir y votar por candidatos que se alineen con valores bíblicos generales. Pero ante la precaria educación bíblica que abunda como maleza, la ignorancia colectiva se convierte en terreno fértil para que ambiciosos de poder manipulen masas con biblia en una mano y aceite "santo" en la otra.
*El Precio de la Coherencia*
En Shalom seguiremos siendo labradores fieles de nuestra tierra y misión, haciendo lo que nos llamaron a ser y hacer. Y sí, este escrito probablemente me excluirá aún más de los escenarios de protagonismo eclesiástico en este país. Aparentemente, la coherencia es un producto tan escaso que se cotiza como oro en el mercado de la religiosidad popular.
Pero prefiero mantenerme fiel a mis convicciones que flexible por conveniencia. La integridad no está en oferta, no importa cuán tentadoras sean las propuestas.
*Una Oración por el Discernimiento*
Seguimos orando con la fe inquebrantable de que algún día las siembras de 29 años como "la iglesia que ayuda" den fruto abundante. Esperamos poder gozar de más viabilidades y recursos para continuar haciendo lo que somos y hacemos, no por reconocimiento político, sino por llamado divino.
Que Dios nos ayude como iglesia y abra nuestro discernimiento. Que todo el liderazgo eclesiástico que goza de influencia no se convierta en marioneta del circo político actual, donde el pleito callejero y el revanchismo traicionero al mejor estilo del narco han transformado la política en un campo de violencia y muerte.
**Y por favor, hermanos míos, no metan a Dios en este desastre. Hacerlo es blasfemar contra su soberanía.**
La política seguirá siendo política, con toda su podredumbre y ocasionales destellos de decencia. Pero la iglesia debería seguir siendo iglesia, no un anexo de campaña con aires de santidad.
Que así sea, aunque duela, aunque cueste, aunque excluya.
En Shalom durante muchos años, hemos tenido el privilegio de tener al Sr. Pablo Sibaja - Diputado como servidor de nuestra Iglesia y al día de hoy, en virtud de ser Diputado cumpliendo una función legislativa, puedo dar absoluta fe que nunca ha usado su posición para de ninguna manera llevarme a sus intereses partidistas, ha mantenido una postura neutra y respetuosa, con absoluto conocimiento de nuestra autonomía, valores y respeto a la libertad de elección, siendo su actuar digno de mi reconocimiento y agradecimiento.
A esto me refiero con que enseñar biblia, da estas protecciones.
*La coherencia no negocia, ni siquiera en año electoral*
Última actualización: 01/10/2025








