Conteo confirma nueve nidos activos de jabirú y 19 pichones en humedales costarricenses
Monitoreo anual de la UNED estimó una población mínima de 148 jabirúes durante el periodo reproductivo de 2026, consolidando más de tres décadas de seguimiento científico.
Investigadores también registraron llegada temporal de cerca de 100 jabirúes no reproductores a humedales del norte del país, evidenciando el valor de estos ecosistemas como sitios de alimentación y descanso.
El más reciente conteo nacional del jabirú (Jabiru mycteria), desarrollado por la Universidad Estatal a Distancia (UNED), confirmó la presencia de nueve nidos activos y 19 pichones durante el periodo reproductivo de 2026, resultados que reflejan el estado reproductivo de una de las aves más emblemáticas y amenazadas de los humedales costarricenses.
El monitoreo permitió además estimar una población mínima de 148 individuos, cifra obtenida a partir de la revisión de los sitios históricos de anidación y de conteos simultáneos realizados en las principales áreas de distribución natural de la especie, las cuencas de los ríos Tempisque y Frío.
Los resultados forman parte del proyecto de investigación “Ecología y conservación del jabirú en Costa Rica”, que la UNED desarrolla desde hace más de tres décadas para dar seguimiento a la población de esta especie y generar información científica que apoye su conservación.
El investigador y profesor de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), Johnny Villarreal Orias, explicó que, cada temporada reproductiva, “nos brinda información valiosa sobre el estado de la población del jabirú”, expresó el especialista.
La presencia de nueve nidos activos y el nacimiento de 19 pichones son indicadores que nos permiten evaluar el éxito reproductivo de la especie y comprender mejor su comportamiento en los humedales costarricenses", agregó el académico.
La información fue obtenida mediante dos metodologías complementarias, la primera, denominada “Expedición Jabirú”, consiste en la revisión de todos los nidos registrados históricamente durante febrero para verificar su actividad reproductiva.
En tanto, la segunda corresponde a conteos simultáneos, efectuados durante el primer sábado de marzo y abril en lagunas y sitios estratégicos de observación dentro de las cuencas de los ríos Tempisque y Frío.
Villarreal indicó que la combinación de ambas metodologías permite conocer no solo cuántas parejas lograron reproducirse, sino también estimar el tamaño de la población presente en el país durante cada temporada reproductiva.
Costa Rica recibe visitantes. El estudio identificó además una importante población de jabirúes no reproductores que utiliza los humedales costarricenses como sitios temporales de alimentación y descanso durante la época seca.
En mayo, los investigadores registraron al menos 100 individuos concentrados en la Laguna Jicote, en la cuenca del río Tempisque, “estas aves permanecieron únicamente durante algunos días antes de abandonar nuevamente el territorio nacional”, informó Villarreal.
"La llegada de estos individuos demuestra que los humedales costarricenses tienen un valor ecológico que trasciende nuestras fronteras. No solo albergan a la población reproductora, sino que también funcionan como refugio temporal para jabirúes provenientes de otras regiones", acotó el investigador.
Tres décadas monitoreando
Desde hace más de 30 años, la UNED mantiene un seguimiento científico permanente del jabirú, convirtiéndose en el proyecto de investigación más prolongado sobre esta especie en Costa Rica.
Los estudios han permitido determinar que más del 75% de los nidos se encuentran en propiedades privadas, por lo que la conservación del jabirú depende en gran medida del compromiso de propietarios de fincas, comunidades e instituciones.
Asimismo, el monitoreo ha identificado como principales amenazas la pérdida y degradación de humedales, la tala de árboles donde anida la especie, los incendios forestales, el turismo irresponsable cerca de los nidos y los efectos del cambio climático.
Para los investigadores, el jabirú es además un indicador de la salud de los humedales, por lo que proteger sus sitios de reproducción significa conservar ecosistemas fundamentales para numerosas especies de flora y fauna.
Última actualización: 27/07/2026








