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COVID-19, la relevancia de la tercera dosis de la vacuna

Dr. Julio del Llano González. / Méderi, Servicios Médicos/Médico Corporativo, Panduit de Costa Rica, Ltda/delllano@medicos.cr |
COVID-19, la relevancia de la tercera dosis de la vacuna

Hay buenas noticias. Ni los más optimistas epidemiólogos y estadistas costarricenses pudieron predecir el decrecimiento actual de los casos diarios de COVID-19. Muchos creímos que el famoso “factor R0” -ritmo de reproducción del virus- se mantendría muy cerca o superior a 1 (100 nuevos casos infectan a otras 100 personas), sin embargo, el R0 en estos momentos, calculado por expertos de la UCR, está en aproximadamente 0,77, lo que significa que 100 casos nuevos infectarán sólo a 77 personas), o lo que es lo mismo, la pandemia decrece, disminuye, se apaga.

Esa tendencia a la baja inició a finales de agosto y se ha mantenido desde entonces. Si observamos la imagen asociada a este artículo, nos damos cuenta de la caída estrepitosa en la cantidad diaria de nuevos casos, con un promedio en las últimas semanas de alrededor de 487 cada día (semana #43), 362 (semana #44), y 246 la semana pasada (semana #45). Un 25,7% de menos casos de la semana 43 a la 44, y un 32% de menos casos de la semana 44 a la 45. Y si esto lo comparamos con las semanas epidemiológicas de mayor cantidad de casos en los “picos” de “olas” pandémicas anteriores, nos daríamos cuenta de la gran diferencia: en la semana #19 (del 9 al 15 de mayo) hubo como promedio 2574 casos diarios, y en la semana #36 (del 5 al 11 de septiembre), 2523 casos nuevos cada día.

Y esta desaceleración también impacta directamente en la disminución de hospitalizaciones (sala y UCI) y fallecimientos. Así, en la semana #43 hubo como promedio 12 muertes diarias; en la 44, 14 fallecidos diarios, y la semana pasada, en la #45, 9 muertes diarias. Si lo comparamos con las semanas #36 y 27, hubo 27 y 26 muertes diarias respectivamente. Hoy, sólo hay un 27% de ocupación de camas en sala, y un 39,3% en UCI, hace unas semanas atrás, ambas estaban por encima del 100% de su capacidad.

La otra cara de la buena noticia -no tan atractiva para algunos-, es que ocuparemos una tercera dosis de la vacuna contra el virus de la COVID-19. A esta dosis adicional, aprobada primero (17 de septiembre), para mayores de 65 años por la FDA en los Estados Unidos, y justamente el viernes, para mayores de 18 años, se le llama “dosis de refuerzo” o “booster”. Se sabe, por el seguimiento de la cantidad de anticuerpos específicos en sangre después de la aplicación de la primera y segunda dosis de la vacuna (Pfizer y AstraZeneca, para Costa Rica), que después de los 4-6 meses de aplicadas, cae, se reduce al 50%, la cantidad de anticuerpos y por tanto el nivel de protección para evitar infecciones, hospitalizaciones, complicaciones y muerte. Sin embargo, al aplicar la tercera dosis, se produce un incremento del 95% en la protección contra nuevas infecciones (o sea, sólo se tiene un 5% de riesgo de enfermarse), y se vuelven a alcanzar tan altos niveles de anticuerpos como los de la segunda semana posterior a la segunda dosis. El estudio que arrojó estos datos (publicado el 7 de octubre en la revista New England Journal of Medicina -NEJM-), fue realizado por investigadores israelíes y analizó los datos de más de un millón de personas (Protección de BNT162b2 Refuerzo de la vacuna contra covid-19 en Israel | NEJM).

Hoy además fue noticia, en la televisión y la prensa escrita, que países europeos como Austria, Alemania, Rusia, e Italia, entre muchos otros, están replanteándose el regreso a la cuarentena preventiva debido al rebrote de casos por la variante Delta (altamente contagiosa), el incumplimiento de medidas sanitarias y, la baja tasa de vacunación. Por suerte en nuestro país, a pesar de que aún nos falta mucho, el 74,02% de la población meta ya recibió su primera dosis (faltan 452 662 personas por iniciar la vacunación), y el 58,70% ya completó las dos primeras dosis (restan 1 243 741 personas por la segunda dosis).

Debemos entonces seguir teniendo presente, ante el levantamiento de las restricciones en nuestro país y la llegada de celebraciones festivas de navidad y fin de año, que sigue siendo trascendente continuar con la vacunación, completar nuestros esquemas con segundas dosis, y que el personal de primera línea se aplique la tercera dosis de refuerzo. Es seguro, que para el 2022, los mayores de 65 años (o incluso de 58 años en adelante) también deban aplicarse la dosis de refuerzo; y ojalá, se incluya a los mayores de 18 años.

Si en estos momentos estamos gozando de una “pacífica tregua” con la pandemia, es debido a la efectividad de las vacunas y la altísima respuesta que ha tenido por parte de la población costarricense.

Siendo responsables, podremos disfrutar con salud y en familia este fin de año.

Última actualización: 22/11/2021