Grecia: una ciudad lineal que necesita aprender a caminar
Una propuesta para pensar el futuro urbano de nuestro cantón
Se trata de un fenómeno urbano poco frecuente. La mayoría de las ciudades latinoamericanas crecen en forma radial o expanden su perímetro en todas las direcciones. Grecia, en cambio, está adquiriendo una configuración longitudinal que concentra la mayor parte de su movilidad sobre un mismo eje vial.
Esta realidad plantea un desafío enorme.
El espacio físico del cuadrante central prácticamente ha llegado a su límite. No es posible ensanchar indefinidamente las calles, crear estacionamientos infinitos ni esperar que cada nuevo automóvil encuentre un lugar disponible. Mientras tanto, la cantidad de vehículos continúa creciendo año tras año.
La matemática urbana es contundente: cuando el espacio permanece constante y el número de automóviles aumenta, la congestión termina siendo inevitable.
El problema no es solamente circular; también es estacionar
Con frecuencia el debate se centra únicamente en el tránsito vehicular. Sin embargo, existe un segundo problema igual o incluso más importante: dónde estacionar.
Cada automóvil necesita espacio mientras circula, pero también durante el noventa por ciento del tiempo permanece detenido ocupando un área valiosa de la ciudad.
En otras palabras, el automóvil consume ciudad incluso cuando no se mueve.
La solución más económica: volver a caminar
Ante esta realidad existe una solución sorprendentemente sencilla.
Caminar.
Si cada habitante del cuadrante central asumiera el compromiso de desplazarse caminando hasta unos 700 metros para realizar sus actividades cotidianas, una enorme cantidad de vehículos desaparecería diariamente de las calles.
No se trata de una teoría improvisada.
Las ciudades más exitosas del mundo están recuperando precisamente esa lógica.
En Copenhague, Ámsterdam, Pontevedra o París, buena parte de las políticas urbanas consisten en reducir los viajes innecesarios en automóvil y devolver el protagonismo al peatón.
Resulta paradójico observar que muchas personas utilizan su automóvil para desplazarse apenas unos cientos de metros hasta un gimnasio, donde posteriormente caminan varios kilómetros sobre una caminadora.
Quizá la mejor caminadora sea la propia ciudad.
Grecia necesita convertirse en una ciudad de proximidad
Los urbanistas contemporáneos hablan de la "ciudad de quince minutos": un modelo donde la mayoría de los servicios básicos pueden alcanzarse caminando o mediante recorridos muy cortos.
Grecia puede desarrollar una versión propia de ese concepto.
No significa eliminar el centro histórico.
Significa evitar que absolutamente todo ocurra únicamente en el centro.
Actualmente existen sectores periféricos del cuadrante urbano que presentan una evidente carencia de servicios.
Por ejemplo, el sector sur requiere una mayor presencia de farmacias, comercio básico, pequeños servicios financieros, oficinas municipales y otros equipamientos cotidianos.
Cuando una persona debe atravesar toda la ciudad únicamente para comprar un medicamento o realizar un trámite sencillo, el sistema urbano está obligando a generar un viaje que podría haberse evitado.
Las "acupunturas urbanas"
Las grandes transformaciones no siempre requieren enormes inversiones.
Muchas veces bastan pequeñas intervenciones estratégicamente ubicadas.
El arquitecto y urbanista Jaime Lerner denominó este principio como "acupuntura urbana": pequeñas acciones capaces de producir grandes cambios sobre el funcionamiento de una ciudad.
Grecia podría desarrollar diversas formas de estas acupunturas:
Acupunturas administrativas, acercando oficinas públicas a distintos sectores.
Acupunturas comerciales, incentivando nuevos polos de servicios.
Acupunturas industriales, promoviendo empleo distribuido.
Acupunturas culturales y artísticas, generando actividad fuera del centro.
Acupunturas de espacio público mediante parques, bancas, plazoletas y zonas de encuentro.
Acupunturas recreativas y deportivas que acerquen actividades a los barrios.
Cada pequeña intervención disminuye la necesidad de desplazarse grandes distancias.
Una propuesta innovadora: las Unidades Integrales de Servicios Urbanos
Quizá una de las propuestas más importantes sea desarrollar lo que podríamos llamar Unidades Integrales de Servicios Urbanos.
Se trataría de pequeños centros distribuidos estratégicamente a lo largo de la ciudad donde el ciudadano pueda resolver varias necesidades en un solo lugar.
Podrían incorporar, según cada sector:
servicios municipales;
bancos;
farmacia;
consultorios;
pequeños comercios;
cajeros automáticos;
oficinas públicas;
espacios culturales;
áreas de reunión comunitaria.
En vez de obligar a que miles de personas confluyan diariamente hacia un único punto, la ciudad distribuiría inteligentemente parte de sus funciones.
Este modelo ya ha demostrado excelentes resultados en múltiples ciudades europeas y hispanoamericana al reducir desplazamientos, fortalecer los barrios y mejorar la calidad de vida.
Medidas de corto plazo
Mientras se desarrollan soluciones estructurales, existen acciones inmediatas que podrían estudiarse.
Una de ellas consiste en incorporar el factor tiempo a la administración del estacionamiento.
Por ejemplo, dividir ciertos días u horarios para flexibilizar el uso de algunos espacios de parqueo, distribuir la demanda y reducir los momentos de máxima saturación.
No resolverá por sí sola el problema, pero sí puede aliviar parcialmente la presión sobre el centro.
Grecia ya no será únicamente un cuadrante
Todo indica que Grecia evolucionará hacia una ciudad de aproximadamente diez kilómetros de longitud.
Ese nuevo corredor urbano deberá contar progresivamente con supermercados, ferreterías, bancos, servicios municipales, oficinas públicas y otras actividades que hoy permanecen excesivamente concentradas.
Paralelamente, será indispensable continuar desarrollando nuevos accesos desde la autopista Bernardo Soto, proyecto sobre el cual conocemos los esfuerzos que vienen impulsando el señor alcalde Danald Quesada y la vicealcaldesa Alba Quesada, así como otras autoridades comprometidas con mejorar la conectividad del cantón.
Una invitación al diálogo
Este artículo no pretende presentar un plan regulador ni un proyecto definitivo.
Es simplemente un boceto de reflexión urbana construido desde la experiencia profesional y desde el profundo cariño hacia Grecia.
Las ciudades inteligentes comienzan cuando sus ciudadanos se atreven a pensar colectivamente su futuro.
Espero que estas ideas puedan contribuir al debate sobre la ciudad que queremos construir durante las próximas décadas.
Si la Municipalidad de Grecia considera de utilidad este aporte, pongo con gusto mi experiencia profesional al servicio del cantón para ampliar estas propuestas y colaborar en el diseño de soluciones que hagan de Gr
ecia una ciudad más humana, más eficiente y más amable para todos.
Última actualización: 06/07/2026








