Historia

El TEC nació con visión de futuro

Las personas que fundaron y dieron forma al Tecnológico tenían mucha claridad sobre la misión que debía seguir la institución: graduar a los responsables de construir el futuro del país. Después de un inicio modesto, en un barrial, la Institución experimentó unos años de rápido crecimiento y al final de la década ya existía mucho de lo que es el TEC de hoy.

Redacción |
El TEC nació con visión de futuro

Esta no es una comparación del TEC de los años setentas con el TEC de hoy. Aunque al hablar de los inicios del Tecnológico de Costa Rica no se pueden dejar de lado registros como la lucha de los cartagineses, el lodazal de Cantarrana o la entrañable Estudiantina. Esta es una crónica de las muchas similitudes de aquel antaño con nuestro mañana. Porque a pesar de tener memoria, desde su surgimiento el TEC vive con la visión fija en el futuro.

Entre los primeros recuerdos del TEC encontraremos los motivos de su forma de ser y del carácter tozudo, mas a la vez optimista, que impregna a sus estudiantes, docentes y funcionarios y funcionarias.

Lo más paradójico de viajar al pasado, a la década de 1970, para revisar las memorias del surgimiento del TEC, es encontrarse con una Institución que nació y sigue siendo para el futuro. El Ing. Vidal Quirós Berrocal, primer rector, nos habla en 1979 como bien podría hacerlo hoy:

“Ocho años cumple el Instituto Tecnológico de Costa Rica. Ocho años en busca de la configuración de un grupo humano capaz de hacerle frente a los retos del mundo del año 2000. Ese mundo que nos causa incertidumbre, porque a veces lo vemos como algo inaccesible, matizado de fantasías, o a veces visto por el lente del pesimismo, de la auto-destrucción. Hace algún tiempo comentábamos que a veces los seres humanos vivimos de cara al pasado y descuidamos el futuro. Hemos hablado en este lapso de tiempo, de marcos condicionantes, de la fuerte influencia de la tradición mal entendida y de la importancia de generar un grupo humano capaz de la auto-crítica constructiva que se compromete con el futuro. El reto está en hacer lo mejor en el presente, de tal forma, que conociendo y aprovechando las experiencias del pasado, no cometamos los mismos errores. Es en ese entonces que forjaremos el futuro de esta Patria que nos tocará vivir a nosotros y a las futuras generaciones”, escribió Quirós en su informe de labores de 1979.

Las palabras de don Vidal eran tan válidas al final de la década de los 70, como lo son hoy. Compartimos con aquellos costarricenses la incertidumbre de un futuro matizado por fantasías y teñido con pesimismo. También compartimos con aquellos primeros estudiantes y funcionarios del Tecnológico los valores, la voluntad y la ilusión para trabajar por crear un futuro mejor:

“Cuando nos hemos decidido a afrontar la vida con valentía, honor y actitud positiva, buscando la excelencia de nuestras acciones, podemos estar seguros de que estamos realizándonos en el presente y construyendo nuestro futuro”. Inq. Vidal Quirós Berrocal, 1979.

EL TECNOLÓGICO PARA CARTAGO

En 1966 surgen varias iniciativas para la creación de un instituto politécnico o instituto tecnológico en Costa Rica, para la formación de técnicos que pudieran impulsar la agricultura, el comercio y, sobre todo, la industria.

El proyecto fue impulsado por tres diferentes grupos de diputados, cada uno con la intención de que la nueva institución se edificará en su provincia: Alajuela, Heredia o Cartago. Fue Cartago la elegida inicialmente. Pero el gobierno de turno decidió que dejaría al Instituto en San José.

La Unión Cartaginesa para el Desarrollo asumiría la coordinación de la defensa de la consigna del Instituto Tecnológico para Cartago. El detalle lo cuenta el Arq. Rolando Ferreto Monge:

“En 1970, recién pasadas las elecciones presidenciales, encontré de casualidad en los pasillos de la Asamblea al Dr. Manuel Patiño Troyo, diputado saliente por Cartago, quien tuvo a bien informarme del proyecto de Ley de creación del Instituto Tecnológico de Costa Rica. Me hizo la acotación de que la Administración Trejos Fernández lo devolvía a la Asamblea con su visto bueno, pero para construirlo en San José y no en Cartago, como establecía el proyecto original presentado por nuestra diputación en 1966. Había que pelearlo”, contó Ferreto en un texto escrito para las Memorias con motivo del 45 aniversario del TEC.

Fue así como se organizaron fuerzas vivas de la ciudad y, junto a estudiantes, marcharon a la Asamblea Legislativa el 31 de mayo de 1971, donde pasaron la noche para asegurarse de que el Instituto Tecnológico se quedase en Cartago durante la discusión, en primer y segundo debate, del proyecto de ley.

La Ley Orgánica del Instituto Tecnológico de Costa Rica fue sancionada el 9 de junio de 1971 (decreto Nº 4.777), para ser construido en Cartago.

Un día después, el 10 de junio de 1971, los cartagineses celebraron un acto ceremonial solemne en el gimnasio del Colegio de San Luis Gonzaga.

 

Última actualización: 18/06/2021