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Costa Rica en su Centenario El Diccionario de Félix F. Noriega

Hámer Salazar/Biólogo/info@hamersalazar.com |
Costa Rica en su Centenario El Diccionario de Félix F. Noriega

Celebramos el Bicentenario de la Independencia Patria, en medio la peor crisis sanitaria de los últimos cien años y en medio de una crisis económica, en parte heredada por gobiernos anteriores y, en parte, propiciada por las medidas que las autoridades de gobierno han tomado para prevenir el contagio de la enfermedad conocida como Covid-19.

            Hace un siglo, en Costa Rica se vivía un panorama similar. Por un lado, se venía saliendo del impacto de la pandemia conocida como la Gripe Española, con características muy similares a las de la actual pandemia, pero con resultados devastadores para más de 25 millones de vidas humanas en todo el mundo. En lo económico, la crisis se le atribuía al despilfarro, incautaciones y gastos de la guerra provocados durante la dictadura de los Tinoco, que dejó una deuda de más de 50 millones de colones.  En nuestros días, esa suma pareciera ser una de las bicocas que se le han dado a alguno de los “cochinillos” por favores en la administración pública, pero no lo era para una población de apenas una décima parte de la población actual que vivía, básicamente, de la agricultura de subsistencia y las exportaciones de café y algo de banano. Aspectos como estos, fueron los que motivaron la compilación y publicación del Diccionario Histórico Geográfico de Félix F. Noriega, pues es de las pocas obras, sino la única, que retrata a la Costa Rica de hace un siglo y es, en consecuencia, un documento histórico que nos permite hacer las comparaciones respectivas acerca de los avances que hemos tenido como república, libre e independiente, en los últimos 100 años, así como en cuanto a la evolución de la división político geográfica del país, donde, solamente durante los casi 20 años de diferencia entre una edición y otra del Diccionario (1904 y 1923), hubo cambios importantes relacionados al reconocimiento de nuevas villas, distritos, cantones e, incluso, dos nuevas provincias.

            Don Félix F. Noriega, llegó con su valija llena de ilusiones a esta patria, de la que el poeta coterráneo suyo, Abel Fariña, dijo alguna vez que “Costa Rica es un sanatorio de almas”. Su compromiso era contribuir con la reforma educativa implementada por don Mauro Fernández. Pronto esa maleta de ilusiones se fue llenando de su amor por Eliza Soto, quien sería su compañera de vida y con quien formaría su familia; pero, más que ese amor, fue su pasión por el conocimiento que fue generando y compartiendo con maestros, políticos y con el público en general, a través de los diversos medios de comunicación escritos de la época. Él fue algo así como un espía que, con su óptica de extranjero, estudió la historia de la tierra que se convirtió en su patria hasta el fin de sus días; tomó nota de los accidentes geográficos, de los nombres de los pueblos, de datos de población, de la existencia de servicios públicos como escuelas, correos, telégrafos; de vías de comunicación, de los acontecimientos políticos, y cuanto detalle sirviera para decirnos, a través de este diccionario, “¡miren la tierra maravillosa que les ha tocado por patria, que afortunados son!”.

            Las reflexiones de Noriega, con motivo del Centenario de la Independencia, siguen siendo válidas para entender la patria que hoy disfrutamos y nuestra propia idiosincrasia. Aunque el título original es “Diccionario Geográfico de Costa Rica”, por su contenido, con abundante información histórica, especialmente en la monografía de “Costa Rica”, hemos creído justo denominarlo “Diccionario Histórico Geográfico de Costa Rica”, en el marco del Bicentenario.

            Hoy sería demencial intentar hacer una obra como la que inició Noriega, debido a que la población se ha incrementado diez veces más de lo que era hace un siglo y, en consecuencia, con el surgimiento de nuevos pueblos y la transformación del paisaje, sumado a la formación de nuevas instituciones, la gran cantidad de información que se ha generado y el advenimiento de nuevas tecnologías, no solamente sería una obra enciclopédica titánica, sino que no tendría mayor significado pues la mayoría de los lugares e información se pueden localizar por medio de la red de Internet, en mapas digitales, desde los referenciales hasta los de aplicación práctica para la “navegación” en las  vías nacionales, así como el transporte que utiliza plataformas digitales para el traslado de personas y mercancías, para la georreferenciación de bienes muebles, con fines de seguridad, entre otros.

            Hemos intervenido el Diccionario de Noriega en relación con algunas topónimos, etimologías, actualización e inclusión de nombres científicos, así como una aproximación a la vida y obra del ilustre maestro. El redescubrimiento de Noriega es uno de los aspectos más interesantes, pues personas como él fueron los que permitieron forjar los programas educativos que sirvieron durante más de cincuenta años.

            La intervención y publicación del Diccionario Histórico Geográfico de Costa Rica de Félix F. Noriega (1904 y 1923), ha sido posible gracias a apoyo brindado por el Fondo para el financiamiento de proyectos de las artes literarias del Colegio de Costa Rica del Ministerio de Cultura y Juventud.

            La obra se puede conseguir del propio compilador al WhatsApp 8868-1762 o por medio del correo ahamersalazar@gmail.com.

 

Última actualización: 25/11/2021