Opinión

COVID-19, Sudáfrica y la variante Ómicron: lo bueno, lo malo, y lo feo.

Dr. Julio del Llano González. / Méderi, Servicios Médicos Médico Corporativo, Panduit de Costa Rica, Ltda. delllano@medicos.cr |

Era esperable, previsible, y seguramente seguirá pasando. Nuevas variantes del coronavirus surgirán en el futuro, sobre todo, si continúan habiendo países con muy baja tasa de vacunación y, por ende, una altísima replicación del virus.

En un artículo anterior ya lo habíamos explicado (https://www.periodicomitierra.com/actualidad/covid-19-las-variantes-delta-y-delta-plus-son-efectivas-las-vacunas): en la medida en que en una zona geográfica en específico haya mayor cantidad de casos positivos, habrá mayor cantidad de virus SARS-CoV-2 “haciendo copias de sí mismos dentro de las células humanas”, y mayor será la posibilidad de que se presenten errores en dichas copias, mutaciones, cambios en el armazón genético del virus, dando lugar, por consiguiente, a nuevas variantes del virus original.

Así ha surgido la variante Ómicron (BA.1) en el continente africado, específicamente, en Sudáfrica.

Y es que, lamentablemente, no todos los países han tenido un mismo ritmo de vacunación. Mientras que, a nivel mundial a inicios de este mes de diciembre, el 44% de la población ya tenía el esquema completo de las dos dosis, en África apenas alcanzaba el 7%.  Según la Unicef, los países ricos han recibido quince veces más vacunas que los países pobres. Y a esto se suma, el rudimentario sistema de salud de muchos países africanos que no garantiza que las vacunas conserven su cadena de frío y puedan ser trasladadas de las capitales hacía las zonas periféricas, o que sean aplicadas antes de que lleguen a su fecha de caducidad. La OMS calcula que, una de cada cuatro vacunas llegadas a África no se ha administrado.

Mientras esto suceda en algunos países, el virus seguirá mutando y continuarán apareciendo nuevas variantes del SARS-CoV-2 original. Pero, ¿qué tan peligroso es la variante Ómicron?

Los estudios analizados hasta ahorita (13 de diciembre) -resumidos magistralmente por el biólogo molecular y celular Amilkar Pérez Riverol (@aperezriverol)-, están demostrando que -dicho a la manera jocosa de un afamado comentarista deportivo-,

Lo malo:

  • Ómicron tiene una alta capacidad de transmisión, mayor a Delta.
  • Ómicron desplazará a Delta y se convertirá en la variante predominante a nivel mundial durante el 2022.
  • Ómicron incrementa la probabilidad entre 2 y 8 veces, de infección en vacunados y reinfección en convalecientes (personas que ya tuvieron la COVID-19).
  • Ómicron reduce entre 25 y 40 veces la capacidad neutralizante en vacunados.

Lo feo:

  • Ómicron anula la protección en vacunados con Astra Zeneca (dos dosis).
  • Incremento exponencial de nuevos casos en varios países el mundo.

Lo bueno:

  • Los convalecientes vacunados (inmunidad mixta) mantienen niveles de neutralización.
  • Las dosis de refuerzo restablecen los niveles de anticuerpos neutralizantes, entre 38 y 200 veces, tanto para vacunados como para convalecientes vacunados.
  • Los hospitalizados por esta nueva variante pasan menos días (2,8) internados que los de la variante Delta (7,5 días).
  • Las personas adultas mayores, que tienen una disminución natural a la respuesta a la vacunación, sufren un 20% de consecuencias letales en comparación con un 50% de Delta.
  • Hay menos casos de ingresos en UCI y ventilación mecánica (2-3 veces menos) que con Delta.
  • Hay menos letalidad (3,5 veces menos) para casos positivos por Ómicron (2%) que con Delta (7%).
  • Hay menos letalidad (4 veces menos) para hospitalizados por Ómicron (6,6%) que con Delta (23%).

 

En resumen, entonces, aunque Ómicron será la variante que provocará nuevas olas de casos positivos, con una alta cantidad de pacientes contagiados y reinfecciones, su efecto devastador en hospitalizaciones, ingresos en UCI, complicaciones y muertes, será mucho

 

 

 

menor. Y quizá lo más relevante, a pesar de la mediana efectividad y protección de los esquemas actuales de vacunas, es que una tercera dosis de refuerzo, incrementará hasta 200 veces la cantidad de anticuerpos y nos mantendrá protegidos de nuevas olas y reinfecciones. Dicho de una forma más simple: la tercera dosis de la vacuna neutraliza a Ómicron.

Es por ello más importante que nunca que todos completemos el esquema inicial de las dos dosis, y los que hayan cumplido los 6 meses posteriores a la segunda dosis se apliquen el “booster” o dosis de refuerzo. (mañana, 14 de diciembre, la CCSS bajo el eslogan “Reforzá tu escudo”, iniciará la vacunación con la tercera dosis en los adultos mayores a 65 años).

Actualmente, el 75,63% de la población meta costarricense (casi cuatro millones de personas) ya completaron su primera dosis de la vacuna, y el 63,50% (3 278 289 personas) tienen el esquema completo de las dos dosis.

Vamos bien, y depende de nosotros que vayamos mejor. La vacuna es nuestra única salvación, igual a como ha sucedido con enfermedades erradicadas hoy, gracias a ellas.

Felices fiestas para todos.

Un abrazo sincero para aquellos que perdieron a algún ser querido en estos casi dos años de pandemia. Mucha salud y prosperidad para el 2022.

 

Última actualización: 14/12/2021