El recurso hídrico y el cambio climático
Me recuerdo el dato del profesor de la UCR Mario Arias Salguero, una gota de agua de lluvia al caer en la parte alta en las zonas de recarga tarda diez años al llegar a su casa como agua potable.
Los efectos del cambio climático en ese proceso en las fuentes de agua subterránea es significativo y complejo. A medida que el clima global experimenta cambios, se producen impactos en la recarga, la calidad y la disponibilidad del agua subterránea.
Los cambios más importantes en nuestra zona pueden ser los siguientes:
Disminución de la recarga: El cambio climático puede alterar los patrones de precipitación, lo que a su vez puede disminuir la cantidad de agua que se filtra y recarga los acuíferos subterráneos. En áreas donde se espera una disminución de la precipitación, la recarga de agua subterránea puede verse significativamente reducida.
Variabilidad en la disponibilidad: Los cambios en los patrones de precipitación debido al cambio climático pueden llevar a una mayor variabilidad en la disponibilidad de agua subterránea. Se pueden experimentar períodos de sequía más prolongados, seguidos de lluvias intensas y repentinas, lo que puede dificultar la gestión y planificación del recurso hídrico (Los veranos 2023 y lo que llevamos del 2024 es un claro ejemplo)
Aumento de la demanda: A medida que las temperaturas aumentan y los patrones de precipitación cambian, es probable que aumente la demanda de agua para uso agrícola, urbano e industrial. Esto puede ejercer una presión adicional sobre los recursos hídricos subterráneos, especialmente en áreas donde ya hay una extracción intensiva.
Todo esto juega contra nosotros.
¿Qué podemos hacer?
1-Los entes encargados de administrar el recurso hídrico para consumo humano dígase AyA, Asadas y acueductos municipales tienen que ejercer políticas para promover prácticas de uso sostenible del agua, tanto para todos sus usuarios.
2- Conservación de ecosistemas. Proteger y restaurar los ecosistemas acuáticos que dependen de las aguas subterráneas.
3- Gestión sostenible del agua: Desarrollar e implementar planes de gestión integrada de los recursos hídricos que consideren tanto la oferta como la demanda de agua. Esto implica establecer límites claros de extracción, promover prácticas de uso eficiente del agua.
3- Monitoreo e investigación. Mejorar la vigilancia y el monitoreo de los recursos hídricos subterráneos para comprender mejor los impactos del cambio climático y tomar decisiones informadas sobre su gestión. Esto incluye la medición de los niveles de agua y la calidad del agua.
4- Educación y sensibilización. Informar y educar a la población sobre la importancia de conservar y proteger las aguas subterráneas, así como los impactos del cambio climático en estos recursos. Esto puede ayudar a generar conciencia pública y promover cambios de comportamiento hacia un uso más responsable del agua. Esto sería una tarea en conjunto que no solo serían los entes que administran los recursos sino también al MINAE.
Al abordar estos aspectos de manera integral y colaborativa, es posible reducir los efectos del cambio climático en las aguas subterráneas y garantizar su disponibilidad a largo plazo para las generaciones futuras.
Última actualización: 25/03/2024








