Las derrotas en política
Hay derrotas que duelen mucho, una de ellas es la perder una elección Presidencial, como también duele que pierda una final del campeonato el equipo de mi simpatía.
Recuerdo que en las elecciones presidenciales de 1986 tenía una gran fe en que mi candidato a la presidencia de la República iba a ganar las elecciones. Mi candidato ya había perdido las elecciones de 1982, pensamos que eso ocurrió porque era muy joven. Pensé en política nunca hay nada seguro hasta que no se cuenten todos los votos.
Pues bien, en la segunda participación, en las elecciones de 1986 pintaba bien para mi candidato, según las encuestas hechas en diciembre, faltaba el mes, el de enero y a recoger la cosecha de votos en febrero.
El resultado de las elecciones de febrero 1986, una derrota para mi candidato.
Cuando eso ocurre es cuando uno no quiere ni salir de la casa para que no lo molesten, ni le digan nada. Es un pesar, siempre es una angustia, una derrota la verdad que no le gusta a nadie.
El gobierno que realizó el ganador de la presidencia, fue un buen gobierno, hizo mucha obra social, material, se promulgaron buenas leyes, se puede considerar como un buen gobierno para el país.
Como dice el dicho para el que no quiere caldo, dele dos tazas.
Como mi padre tuvo un Restaurante, el Rendez-Vous, ahí se realizó por parte de la Municipalidad de Grecia la celebración en 1988, del 150 Aniversario de la Fundación de Grecia como pueblo, actividad donde me correspondió atender al relacionado señor presidente de la Republica de la mejor manera.
Ante el saludo atendo del señor presidente y de su esposa olvidé los malos momentos vividos por la derrota en aquellas elecciones; aprendí que hay derrotas que nos dan grandes lecciones de vida. Que es mejor perder sabiendo perder, que ganar no sabiendo ganar. Que hay derrotas que se convierten en grandes victorias para la vida.
Última actualización: 06/02/2024








